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Estudian forraje en zonas ganaderas marginales
Con un subsidio de la CIC, el Instituto de Investigaciones Biotecnológicas (INTECH) analizó una planta con una pequeña flor amarilla que crecía en lugares carentes de pasturas y descubrió que es un forraje de gran valor proteico, que mejora tanto la cantidad como la calidad de producción de ganado vacuno.
Oscar Ruiz, científico del Instituto en Chascomús (IIB-INTECH), contó que «los productores veían esa flor pequeña y amarilla en suelos donde normalmente no se producían pasturas, que provocaba un cambio que no habían visto jamás».
«A partir de que nos trasladan esa inquietud, nos dedicamos a tratar de explicar científica, académica y tecnológicamente el por qué de eso», indicó. También descubrieron que por sus características resistentes, esta leguminosa crece en áreas consideradas «marginales», con lo cual se podrían sumar a la producción forrajera unos tres millones de hectáreas en lo que se conoce como «la pampa deprimida de la Cuenca del Salado».
Este avance de biotecnología aplicada a la producción está en las fases finales de su desarrollo antes de lanzarse al mercado.
El desarrollo del Lotus tenuis -nombre científico de la planta- es importante para el país, afirmó Ruiz, quien dirige el Laboratorio de Estrés Biótico y Abiótico en Plantas del IIB-INTECH.
Según explicó, es una posibilidad tecnológicamente rentable, de muy bajo costo y su eficiencia se fundamenta por el uso apropiado de un recurso implantado en la región de cría de vacunos más importante del país, pero en zonas de difícil explotación.
El estudio «está asociado para poder producir el insumo fundamental para cualquier productor de vacunos, que es el pasto, y en lugares del campo que normalmente no producen», dijo el investigador. El valor de esta leguminosa puede dimensionarse «si uno piensa que la pampa deprimida del Salado son nueve millones de hectáreas y que en esa superficie, el 30% son zonas marginales donde no se producen pasturas», apuntó Ruiz y estimó en unos tres millones de hectáreas la superficie que podría incorporarse a zonas productivas.
«Actualmente estamos en proceso de desarrollo de estos híbridos, produciendo las semillas y actuando a nivel de selección de las plantas para poder largarlas al mercado. Por lo pronto, estamos evaluándolas en cultivo con condiciones controladas, dijo el científico.


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