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Estupenda retrospectiva del polifacético Jorge Rivara
La división en diferentes etapas significativas de la retrospectiva de Rivara ayuda a comprender de dónde surgieron las ideas que llevaron a este artista, de casi 80 años, a investigar otras posibilidades de expresión.
El taller de Torres García con los hermanos Ribeyro, el profesor Héctor Cartier, Gambartes, artista esencial para completar su comprensión de la pintura rioplatense, Marcos Tiglio, con el que estudió dibujo y pintura hasta 1955 y que lo presentó a Miguel Angel Victorica, Daneri, Rosso, Lacámera, Diomede, Raúl Russo, vaya nombres significativos en su devenir como artista, reuniones que semejaban universidades populares.
La Primera Etapa 1967-1987 muestra la tradición plástica rioplatense, imagen figurativa de naturalezas muertas, desnudos y paisajes con un acento constructivo: dibujo estructurado, orden ortogonal, «acordes de formas y tonos, de espacios, contraste», según palabras de Torres García.
La Etapa Intermedia comprende el período 1987-1999 a partir de una muestra en Palatina. Hay un desvío hacia la abstracción como lo señalan «Tema Rupestre», «Mitomorfo», «Composición No Figurativa» o «Composición con diseños precolombinos» de 1986, que prefigura «Normas de Repetición» de 1989, todos los elementos conocidos se transfiguran en signos y gestos sobre el soporte.
Aunque está en búsqueda de lo ancestral, no cae en el folklorismo y la figuración ha desaparecido. Ahora son planos de color sobre un fondo blanco texturado, por ejemplo: «Stearman» (1995), lo que importa aquí es precisamente el color y la forma.
Tercera Etapa o La Imagen Actual, 1999-2010. «Siglo XXI» (2001) marca el inicio de un nuevo camino en el que el volumen se instala al incorporar maderas, cartón corrugado. La obra se verticaliza, las técnicas mixtas tienen carácter muralista, hay un camino hacia lo arquitectural y todo se complejiza.
No pueden soslayarse las actividades paralelas como ceramista, escultor, creador de juguetes y «Máquinas que no sirven», por su destreza e imaginación.
Creador del taller «Río de la Plata» en 1971/73 con Alberto Delmonte, otro artista con el que compartió su visión del arte, fue elogiado por la crítica de arte que coincidió en sus apreciaciones acerca de «su rigurosa disciplina y oficio», «pintura lírica, «sincretismo lingüístico», «acompaña su hacer con reflexiones acerca de su identidad», «razón y sentimiento están en la base de un lenguaje propio», «de su muestra se sale con la sensación de que Rivara y banalidad no son sinónimos».
Hasta el 3 de octubre en el Pabellón de las Bellas Artes de la UCA (Av. Alicia Moreau de Justo 1300 PB).


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