ETA rechazó fallo judicial con una bomba en Madrid

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Madrid - ETA respondió ayer a la exclusión electoral de partidos políticos independentistas vascos con el primer ataque terrorista en Madrid en más de dos años. Una potente furgoneta bomba estalló por la mañana en una zona empresarial de la capital española sin dejar heridos, pero sí daños materiales en edificios y 50 vehículos.
El Tribunal Supremo español anuló el domingo por la noche las candidaturas electorales de D3M (Democracia 3 Millones) y Askatasuna (Libertad), al considerar por unanimidad que ambas están instrumentalizadas por ETA como sucesoras de la ilegalizada Batasuna (Unidad), considerado su brazo político.
De esta forma, y si el Tribunal Constitucional no se pronuncia en otro sentido, las elecciones autonómicas del próximo 1 de marzo en el País Vasco, en el norte de España, serán las primeras en las que la izquierda independentista pro etarra no estará presente bajo ninguna sigla. En esos comicios, por primera vez en muchos años, el Partido Socialista (PSOE) de José Luis Rodríguez Zapatero cuenta con chances de arrebatar el poder al nacionalismo vasco democristiano, que gobierna en esa comunidad autónoma desde hace casi tres décadas.
La furgoneta bomba explotó a las 9, después de que la fuerzas de seguridad desalojaran y acordonaran el lugar, en el Campo de las Naciones, una zona empresarial en el noreste de Madrid. El vehículo había sido colocado junto al edificio de la empresa Ferrovial Agromán, vinculada a la construcción de la línea de alta velocidad en el País Vasco, uno de los objetivos terroristas declarados de ETA.
La explosión dejó un cráter en el suelo de tres metros de diámetro por un metro de profundidad y una gran humareda visible a distancia.
Decenas de vehículos quedaron calcinados y numerosos edificios dañados, sobre todo por roturas de cristales. Un puente cercano sobre una vía ferroviaria también se vio afectado. «Ha sido un golpe muy fuerte», explicó una trabajadora de la zona. «Ha habido mucho desconcierto», explicó otro.
Cuatro llamadas en nombre de ETA habían alertado a bomberos y Cruz Roja, entre otros, de que iba a producirse el estallido, lo que ocurrió hora y media después del aviso. Más de 700 trabajadores de empresas como Ferrovial Agromán, CEPSA y ENDESA no pudieron acceder a sus puestos de trabajo.
«Los violentos y los que los apoyan tienen cada vez el camino más estrecho. No hay ningún futuro, saben que cada vez son más débiles», aseguró Rodríguez Zapatero durante una conferencia de prensa conjunta con Cristina de Kirchner. «Los violentos, más débiles; la democracia, más fuerte», resumió el socialista. Se trata del primer atentado de ETA en Madrid desde que el 30 de diciembre de 2006 hiciera explotar una furgoneta bomba en el estacionamiento de la Terminal 4 del aeoropuerto de la ciudad, matando a dos ciudadanos ecuatorianos y rompiendo de facto la tregua declarada meses antes y el proceso de diálogo con el Gobierno español.
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, vinculó el atentado directamente con el fallo del Tribunal Supremo. «ETA ha ratificado la decisión del Supremo», aseguró.
«La Guardia Civil y la Policía encontraron relaciones entre la ilegalizada Batasuna y las dos listas que el Supremo ilegalizó anoche. Después, el fiscal general del Estado y el abogado del Estado ratificaron que existía esa relación y anoche el Tribunal Supremo dio por buena esa relación e ilegalizó las dos listas», destacó el ministro.
«Lo único que puedo decir a ETA es que desaparezca de una vez y para siempre de nuestras vidas», manifestó por su parte el jefe del Gobierno regional vasco, Juan José Ibarretxe, quien aspira a la reelección. La organización separatista armada mató a más de 800 personas desde 1968.
Agencias DPA y AFP

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