Euroescépticos le asestan a Cameron dolorosa derrota

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Londres - El Reino Unido, la sexta mayor economía mundial, enfrenta una crisis que podría terminar con su salida de la Unión Europea, advirtió ayer el vice primer ministro del país, Nick Clegg, de cara a una dura negociación sobre el Presupuesto del bloque.

Un día después de que el primer ministro David Cameron sufriera una derrota humillante en el Parlamento por no haber pedido un recorte en el Presupuesto de la UE, Clegg dijo que el comportamiento de los legisladores rebeldes podría dejar al país aislado o directamente fuera de la UE. «Uno nunca logrará nada si se pone a patalear y dice queremos ser parte de este club, queremos reescribir unilateralmente las reglas del juego y elegir unilateralmente lo que suscribimos», dijo Clegg, líder del Partido Liberal Demócrata, el socio menor de la coalición gobernante y tradicionalmente proeuropeo.

«Mi temor es que esto sea un salto mucho más corto de lo que la gente parece imaginar hacia una crisis abierta que deje al Reino Unido completamente marginado o incluso fuera de la Unión Europea», sostuvo.

En una señal de las disputas internas sobre Europa en la cúpula del Gobierno, Clegg pasó una hora hablando después de que el ministro de Finanzas, George Osborne, hubo debido señalar que el Reino Unido vetaría cualquier acuerdo sobre el Presupuesto europeo que sea perjudicial para el contribuyente británico. El Presupuesto de largo plazo de la UE, que asciende a un billón de euros, se convirtió en el centro de un debate más amplio en el Reino Unido Bretaña sobre los beneficios de pertenecer al bloque.

Cameron, que quiere que el gasto de la UE suba sólo en línea con la inflación, trató de calmar a los euroescépticos más duros dentro de su Partido Conservador al decir que buscará un nuevo tratado sobre los lazos con la UE y que lo sometería a un referendo popular.

Cameron considera que el país debe seguir siendo miembro de la UE, pero algunos banqueros e inversores han advertido que el referendo podría volvérsele en contra, dado el descontento del electorado con la agenda europea.

El Gobierno sufrió el miércoles a la noche su peor derrota en la Cámara de los Comunes desde que asumió el poder en mayo de 2010, cuando los laboristas apoyaron a los «tories» (conservadores) rebeldes para oponerse a un aumento del Presupuesto europeo.

Los Comunes aprobaron por trece votos (307 a 294) una moción que anima al Gobierno a defender un recorte en el proyecto de cuentas de la UE presentado por la Comisión Europea para el período 2014-2020.

El opositor Partido Laborista calificó la votación de «humillante» para Cameron.

Se trató de una moción no vinculante legalmente, por lo que un portavoz de Downing Street se limitó a anunciar que el primer ministro «tomará nota del resultado».

Agencias Reuters, ANSA y AFP, y Ámbito Financiero

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