"Creo que está claro, si no logramos garantizar la seguridad de las fronteras exteriores de la UE, esto es la frontera entre Grecia y Turquía, las fronteras exteriores se desplazarán hacia Europa central", advirtió la ministra de Interior austríaca, Johanna Mikl-Leitner, al llegar a una reunión informal de ministros sobre migración y terrorismo.
Viena, que decidió restablecer los controles fronterizos por el incesante flujo de personas que llegan a Europa, ya había amenazado el sábado a Atenas con una "exclusión provisoria" del espacio de libre circulación Schengen, uno de los pilares de la construcción del bloque. "Es un mito que la frontera greco-turca no puede ser protegida, la Marina griega tiene suficientes capacidades para asegurar la seguridad de esa frontera", estimó la ministra que confirmó a los periodistas la intención de su país de poner un cupo de solicitantes de asilo "porque nuestros recursos tienen también límites".
El ministro alemán, Thomas de Mazière, cuyo país también restableció los controles fronterizos, llamó a Grecia a "hacer sus deberes". "El hecho es que queremos salvar Schengen, queremos soluciones europeas comunes, pero el tiempo está contado", vaticinó.
Para salvar Schengen, la UE debe "reforzar los controles y hacer que las fronteras sean realmente seguras", estimó por su parte el ministro italiano Angelino Alfano. Una "ayuda" a Grecia será bienvenida, estimó el ministro español, Jorge Fernández Díaz, quien remarcó que "no soy partidario de aislar a países, pero sí ayudar. No creo que sea la solución. Grecia tiene 400 islas", enfatizó.
Acusada, Grecia rechazó con firmeza "las mentiras" sobre su presunta inacción. "Estamos cansados de escuchar que no llegamos a garantizar la seguridad de nuestras fronteras", dijo a los periodistas el ministro griego a cargo de la política migratoria, Ianis Mouzalas, que se retiró del cónclave por unos momentos para hablar a la prensa. "Según la legislación internacional, el derecho del mar, la Convención de Ginebra, la legislación europea y la ley griega, la única manera de actuar en una frontera marítima, es haciendo operaciones de rescate", afirmó preguntándose si algunos países estimaban "que hay que dejar (a los refugiados) que se ahoguen".
Y es que todo lo que viven los equipos de rescate griegos parece ser ignorado desde Europa: en alta mar existe la obligación de ayudar a los barcos en peligro de hundirse. Por eso los traficantes de personas, antes de iniciar el viaje, dan herramientas a los refugiados para que hundan sus barcos en cuanto divisen la presencia de la guardia costera o la Marina.
El ministro de Exterior griego, Nikos Kotzias, fue el domingo más allá y en declaraciones al Tageszeitung de Berlín, dejó claro: "Si quieren que paremos a los refugiados tendríamos que hacer una guerra contra ellos. Tendríamos que bombardearlos, hundir sus barcos y dejar a la gente ahogarse".
Más de un millón de inmigrantes llegaron a la UE en 2015 y 3.500 murieron o desaparecieron en naufragios. Sólo en lo que va de enero, 139 personas perdieron la vida en su intento por alcanzar el continente cruzando el Mediterráneo.
La mayoría de ellos llegan al bloque europeo desde Turquía, por lo que el control de sus fronteras es un eslabón clave para disminuir el flujo de llegadas. De echo, Bruselas selló un acuerdo con el de 3.000 millones de euros con el Gobierno de Recep Tayyip Erdogan para que incremente sus esfuerzos para evitar que los refugiados inicien la peligrosa travesía.
Desde Grecia se apunta que Turquía levantó la obligación de visado para los ciudadanos de todos los Estados desde los que proceden las personas que se consideran migrantes por motivos económicos. Por ejemplo, cada vez llegan más marroquíes y argelinos a las islas griegas, lo que hace sospechar a Atenas que Ankara quiere seguir explotando la carta del control del flujo de refugiados en sus negociaciones con la UE en beneficio propio. Por eso el Gobierno de Alexis Tsipras se pregunta con cada vez más frecuencia si Grecia no terminará convirtiéndose en el campamento de recepción de los migrantes y refugiados en Europa.
| Agencias DPA, EFE, AFP y Reuters |


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