La CE acusó a Irlanda en 2014 de incumplir las reglas tributarias internacionales al permitir que Apple retuviera ganancias por valor de miles de millones de dólares que no declaró a los recaudadores de impuestos a cambio de mantener los empleos. Apple e Irlanda rechazaron la acusación y aseguraron que apelarán cualquier dictamen adverso. La fuente dijo que la CE recomendará una cifra de impuestos atrasados que espera que sea recaudada, pero son las autoridades irlandesas las que deberán calcular de forma exacta cuánto debe la firma estadounidense. Una cuenta por encima de los 1.000 millones de euros superaría por mucho los 30 millones de euros que ordenó la CE con anterioridad a las autoridades holandesas que recuperaran de la cadena Starbucks y a las luxemburguesas que hicieran lo propio con Fiat Chrysler a raíz de sus acuerdos tributarios. Ambas compañías y países apelaron esas decisiones.
Cuando abrió la investigación de Apple en 2014, la Comisión informó al Gobierno irlandés que los acuerdos tributarios que firmó en 1991 y 2007 con el fabricante del iPhone equivalían a una ayuda estatal y que podría haber infringido las leyes de la Unión Europea.
| Agencia Reuters |
