Fráncfort - El Banco Central Europeo (BCE) apareció en escena y con sus datos frenó ayer las alzas de los mercados europeos: más inflación y menos crecimiento en el continente, pero tasas para prestar dinero al 1%. El BCE anunció ayer que prevé que la economía de la eurozona sufrirá una contracción promedio del 0,1% en 2012, mientras que la tasa de inflación avanzará hasta el 2,4%, superior al objetivo del 2%, fundamentalmente por el encarecimiento del precio petróleo. En una rueda de prensa ofrecida después de que el consejo directivo del BCE decidiera mantener los tipos de interés en un 1%, el presidente de la entidad, Mario Draghi, comentó que los mercados ya no están nerviosos como hace dos días. «La recuperación económica será muy gradual, si no lenta», pronosticó el presidente del BCE.
Agencia ANSA
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