- ámbito
- Edición Impresa
Europa demora su solución, pero le exige acción a un Berlusconi moroso
La foto es todo un editorial de las relaciones de fuerza en la política europea actual: la alemana Angela Merkel en el centro de las deliberaciones de los hombres poderosos de la Unión Europea.
La canciller alemana, Angela Merkel, venía advirtiendo en la antesala de las cumbres de la UE y de la zona euro que no se podía esperar un acuerdo ayer. Quedan por decidir aspectos clave, como la segunda ronda de recapitalización de la gran banca europea, sobre lo que hay un consenso sobre el ratio de capital de máxima calidad -un 9%- y el importe que supondrá, algo más de 100.000 millones de euros.
Novedad
También están abiertos otros dos importantes «instrumentos» del pacto global anticrisis: el refuerzo del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) y la aprobación de un nuevo rescate para Grecia, con una mayor condonación de la deuda por parte de los acreedores y, según el caso, más ayudas de la UE y del FMI (ver aparte).
Una de las novedades más trascendentes es que el bloque examina mecanismos que podrían sumar a potencias emergentes desbordantes de divisas, en especial China. La iniciativa, que cuenta con resistencias en el seno de los negociadores, prevé la creación de un nuevo fondo especial al que podrían aportar privados y países como China, Rusia y Brasil. El FEER sería utilizado en caso de que haya que aplicar nuevos salvatajes, que se sumarían a los efectuados para Irlanda, Grecia y Portugal.
El primer ministro chino, Wen Jiabao, dijo el mes pasado que «la economía europea puede relanzarse», por lo que «va a seguir aumentando sus inversiones en Europa».
Garantía
Se evalúa que FEEF servirá como garantía de una parte de la deuda emitida por los países considerados riesgosos por los mercados, en especial Italia y España, de manera de estimular a los inversores a comprar. En ese caso, el FEEF correría con las primeras pérdidas de un 20% a un 30%.
Se avanzó, en tanto, en dos propuestos del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, referidos a la creación de una gobernabilidad integrada y la aceleración de las políticas de estabilidad y crecimiento.
«Confiamos en lograr un acuerdo el miércoles», afirmó el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, al término de la cumbre de los grupo de los 27 países miembro del bloque, mensaje que repitió cuando concluyó la reunión de los 17 países que comparten la moneda única.
El miércoles habrá tres reuniones: primero una de los ministros de Finanzas de los 27, después una del Consejo Europeo, y por último una cumbre de líderes de la zona euro.
Algunos países que no forman parte del euro, como Suecia, República Checa y Reino Unido, han pedido participar en las discusiones sobre la moneda única cuando les afecte.
Acerca del FEEF, Merkel confirmó que hay sólo dos opciones sobre la mesa y «ninguna implica al Banco Central Europeo», porque los tratados lo impiden. «Se dibuja un acuerdo amplio», indicó Sarkozy, que admitió que Francia renunció a la opción de conceder al FEEF una licencia bancaria para que tuviera acceso ilimitado a los recursos del Banco.
Las debilitadas economías de Italia y de España ocupan el centro de la atención. Sarkozy afirmó que España ya no se encuentra en primera línea de la crisis gracias a los «enormes esfuerzos» del Gobierno y el «sentido de la responsabilidad» del líder del PP, Mariano Rajoy.
Frente a este halago, Merkel, Sarkozy y Van Rompuy se encargaron de presionar al primer ministro italiano Berlusconi, al pedirle que adopte «nuevas medidas» de ajuste y ponga en marcha las ya aprobadas para poder restaurar la confianza en los mercados. Italia mantiene una deuda de 1,9 billón de euros, cerca del 120% del PBI.
Al término de la reunión de la eurozona, Berlusconi anunció que podría convocar hoy a un Consejo de Ministros para «adelantar» algunas medidas económicas que no precisó.
Agencia EFE, AFP y Reuters


Dejá tu comentario