1 de diciembre 2011 - 00:00

Europa llama a embajadores y extrema aislamiento de Irán

Así quedaron las instalaciones de la embajada británica en Teherán, tras los ataques lanzados el martes por militantes islamistas. Para la Unión Europea, un hecho tan grave no podría haberse concretado sin el aval tácito del régimen iraní.
Así quedaron las instalaciones de la embajada británica en Teherán, tras los ataques lanzados el martes por militantes islamistas. Para la Unión Europea, un hecho tan grave no podría haberse concretado sin el aval tácito del régimen iraní.
Londres - Reino Unido clausuró ayer su embajada en Teherán y exigió el cierre en un plazo de 48 horas de la de Irán en Londres, en represalia por el saqueo el martes de la sede diplomática en la capital iraní, que suscitó duras protestas de Occidente. Este rotundo aislamiento surge cuando son fuertes los rumores de un «ataque preventivo» por parte de la comunidad internacional en contra de las instalaciones nucleares de la República Islámica.

«Hemos cerrado ahora nuestra embajada en Teherán», declaró el canciller británico, William Hague, ante los diputados reunidos en Londres. El ministro agregó que los manifestantes que saquearon la embajada no hubieran podido hacerlo «sin algún grado de consentimiento» del régimen teocrático. «Hemos decidido evacuar todo nuestro personal», agregó, y precisó que los últimos miembros ya habían dejado el país.

La operación de evacuación se llevó a cabo con la colaboración de la cancillería iraní y de varias embajadas europeas, entre ellas la de Francia, donde los diplomáticos británicos pasaron la noche tras ser evacuados el martes por la noche de los locales de la representación británica, ocupados y saqueados por manifestantes.

El Gobierno británico exigió, además, «el cierre inmediato de la Embajada de Irán en Londres» y la partida de los «miembros del personal diplomático iraní» antes de mañana viernes, agregó Hague, entre los aplausos de los diputados. El cierre de ambas embajadas «reduce nuestras relaciones con Irán al nivel más bajo compatible con el mantenimiento de relaciones diplomáticas», dijo.

A su turno, Irán calificó como «precipitada» la decisión de Reino Unido y amenazó con tomar «medidas recíprocas». «Lo sucedido en la embajada británica en Teherán era imprevisible y se produjo a causa de la ira de algunos manifestantes frente a la actitud británica respecto de la República Islámica», dijo el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Ramin Mehmanparast.

Los manifestantes que atacaron la embajada gozaron en un primer momento de la pasividad de la Policía, mientras la acción era transmitida en directo por la televisión iraní.

Represalia

Los presentes reclamaban el cierre de la misión británica, en represalia por las sanciones adoptadas la semana pasada por Reino Unido, en concertación con EE.UU. y Canadá, para tratar de obligar a Irán a renunciar a su programa nuclear, que las potencias occidentales acusan de tener objetivos militares.

Entre otras medidas, el Gobierno de David Cameron decidió romper todas las relaciones entre el sector financiero británico y los bancos de Irán, tras la publicación de un informe de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) según el cual Irán trata de dotarse del arma nuclear pese a sus reiterados desmentidos.

Una semana antes de que el documento fuera difundido, el diario británico The Guardian publicó sobre la base de declaraciones anónimas de funcionarios que el Gobierno evaluaba la posibilidad de un «ataque preventivo» conjunto con EE.UU. Incluso, ya habrían sido elegidos los barcos y la artillería con la que actuarían. En ese contexto, varias capitales europeas tomaron ayer medidas contra la República Islámica. Francia, Alemania y Holanda llamaron a «consultas» a sus respectivos embajadores en Teherán, y Noruega «cerró» provisoriamente su embajada en Irán.

Hoy, la Unión Europea podría adoptar nuevas sanciones e inscribir a otras 143 empresas y organizaciones iraníes en la lista de entidades con los haberes congelados.

La última vez que los embajadores del bloque europeo se retiraron mancomunadamente de Irán fue en 1997, año en que permanecieron siete meses fuera del país, después que un tribunal alemán acusó a los servicios secretos iraníes de participar en el asesinato de cuatro disidentes kurdos en Berlín, en 1992.

Ante las críticas mundiales, la cancillería iraní declaró que «lamenta el comportamiento inaceptable de un pequeño número de manifestantes» y prometió que el ataque tendría «consecuencias judiciales». Pero la línea dura del régimen iraní, seguidora del Guía de la República Islámica, ayatolá Alí Jamenei, justificó la acción de los manifestantes. «La cólera de los estudiantes se debe a varios decenios

de política dominadora de Gran Bretaña en Irán», afirmó ayer el presidente del Parlamento, Alí Larijani.

Agencias AFP, EFE, Reuters, ANSA y DPA

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