8 de agosto 2011 - 00:00

Europa saldrá hoy a recomprar las deudas de Italia y de España

Facsímil del comunicado difundido ayer por el Banco Central Europeo: «El programa ha sido diseñado para ayudar a restaurar una mejor transmisión de nuestras decisiones de política y para asegurar la estabilidad de precios en la eurozona», dice.
Facsímil del comunicado difundido ayer por el Banco Central Europeo: «El programa ha sido diseñado para ayudar a restaurar una mejor transmisión de nuestras decisiones de política y para asegurar la estabilidad de precios en la eurozona», dice.
París, Roma y Washington - El Banco Central Europeo (BCE) saldrá hoy a la compra de bonos italianos y españoles, «a vasta escala», con la intención de poner fin al contagio y estabilizar la agobiante situación de la deuda. De esta manera, el BCE decidió ayer, durante una reunión vía teleconferencia de su Consejo Directivo, intervenir urgentemente y de «manera significativa» en los mercados, reveló el Wall Street Journal.

El presidente de esa entidad monetaria, Jean-Claude Trichet, dijo en un comunicado que esta decisión tiene en cuenta el mal funcionamiento de algunos segmentos del mercado y su objetivo es ayudar a «restaurar una mejor trasmisión de nuestras decisiones de política monetaria» y «asegurar la estabilidad de precios en la zona del euro». Trichet añadió que «el consejo de gobierno del BCE da la bienvenida al anuncio que han hecho los gobiernos de Italia y España en relación con las nuevas medidas y reformas en las áreas de políticas fiscal y estructural».

Comunicado

Durante la reunión se examinó sobre todo precisamente la situación de Roma y Madrid, teniendo muy en cuenta -indicaron las fuentes- un comunicado conjunto difundido horas antes por Francia y Alemania. En ese comunicado, París y Berlín aprobaron las medidas suplementarias anunciadas recientemente por Italia y España, pidiendo al mismo tiempo -en especial en el caso italiano- que las mismas sean aprobadas cuanto antes y en su totalidad. Tanto Francia como Alemania -los dos países clave de Europa- decidieron en otras palabras respaldar a Madrid y Roma, pero al mismo tiempo instan sobre todo al Gobierno italiano a poner en marcha rápidamente el plan de ajuste anunciado hace unos días.

Uno de los puntos fundamentales prometidos por Roma es lograr un equilibrio presupuestario un año antes, o sea en 2013, de lo señalado por el mismo Ejecutivo en un primer momento. En el mismo comunicado, Francia y Alemania confirmaron por otra parte el pleno respeto del acuerdo firmado en Bruselas el 21 de julio por la eurozona para implementar el salvataje financiero de Grecia, pidiendo también el fortalecimiento del fondo «salva-Estados».

A la espera de otra reunión clave de estas horas, la de los ministros (también en «conference call») del G-7, los principales mercados del mundo se preparan para la que podría ser una semana de fuego, con el temor de un escenario similar al de 2008 tras el derrumbe de Lehman Brothers. Después del recorte en la nota de los bonos de Estados Unidos anunciado por Standard & Poors y las preocupaciones sobre la situación financiera en Europa, la incertidumbre sigue reinando en las plazas financieras.

Los analistas destacan sobre todo la necesidad de poder contar con decisiones rápidas y que apunten a objetivos comunes, evitando divergencias o titubeos en esos anuncios. A lo largo del fin de semana hubo una interminable serie de contactos y conversaciones entre las diferentes capitales europeas y entre éstas y Washington, en vista de las reuniones del BCE y del G-7. El ministro del Tesoro francés, François Baroin, conversó por ejemplo con sus colegas del G-7, y lo mismo hizo la jefa del Gobierno alemán, Angela Merkel, con el presidente francés Nicolas Sarkozy.

En Estados Unidos, el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, le comunicó «al presidente Barack Obama que se quedará en su cargo» para afrontar «el importante trabajo para los desafíos de la economía», según destacó en un comunicado la oficina del mismo Geithner. Poco después, el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney, subrayó que había sido Obama quien pidió a Geithner permanecer en el cargo.

Pero más allá de esos contactos y declaraciones, las indicaciones provenientes de los primeros mercados en abrir confirmaron la gravedad de la situación. Las Bolsas de Medio Oriente y del Golfo cayeron por el temor a una nueva recesión mundial luego del recorte del rating de Estados Unidos. En los mercados de la región, que abrieron ayer (día de clausura para Europa y Estados Unidos), prevalecieron las ventas.

Agencias ANSA, EFE, Reuters, y Ámbito Financiero

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