28 de diciembre 2010 - 00:00

Europa se protege: debuta supervisión de bancos y Bolsas

Jean-Claude Trichet
Jean-Claude Trichet
Bruselas - A partir del 1 de enero tres nuevas instituciones europeas supervisarán a los bancos, las Bolsas y a las aseguradoras. Son una parte central de las reformas del mercado financiero en la UE. Las expectativas puestas en estas tres entidades son altas, y ya en febrero deberán mostrar sus primeros logros. El objetivo es poner fin a los modales del «Salvaje Oeste» en Bolsas y bancos, que sumieron al mundo en una grave crisis financiera.

Las nuevas entidades de supervisión mantendrán en jaque a los especuladores, a las agencias de calificación y a los malabaristas financieros, y tienen la misión de evitar lo que Europa más teme: que la crisis financiera se repita. «Los días del juego en el casino terminaron», dijo el comisario europeo de Mercado Interior y Servicios de la UE, Michel Barnier. «Se debe volver a hacer entrar en razón a las personas que asumen riesgos locos para obtener ganancias locas», agregó. Ya en febrero está previsto el primer test. Entonces, la UE pondrá a prueba la capacidad de los grandes bancos europeos frente a la crisis, para restablecer la confianza necesaria de los mercados financieros en el sector bancario.

La Autoridad Bancaria Europea (EBA) será líder en el denominado «test de estrés». Ésta será una de las tres agencias nuevas para bancos, aseguradoras y mercados de valores, que iniciarán su trabajo a comienzos de 2011. Los supervisores estarán distribuidos en toda Europa: la EBA en Londres, la Autoridad Europea del Mercado de Valores (ESMA) en París y la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones (EIOPA) en Fráncfort. En el otoño (boreal), los ministros de Finanzas de la UE otorgaron sorpresivamente amplias competencias a las nuevas autoridades, que surgen de oficinas existentes. Los 27 países miembro del bloque comunitario deberán gastar 40 millones de euros en 2011 para las agencias, en las que trabajarán unas 150 personas.

Si bien las autoridades nacionales seguirán encargadas de la supervisión diaria, en casos de conflictos entre autoridades o de crisis, las entidades supervisoras podrán dar órdenes directas a los bancos, como por ejemplo, prohibir determinados negocios riesgosos. Además, el recientemente creado Consejo Europeo del Riesgo Sistémico (CERS) debe observar el funcionamiento de los mercados y detectar posibles riesgos. Esta entidad estará encabezada por el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet.

En 2010, la UE hizo mucho por la supervisión de los mercados financieros. Por primera vez se someterá a control a las agencias de calificación y en el futuro serán vigiladas por la ESMA. Empresas como Standard & Poors, Moodys y otras, que evalúan la solvencia de Estados y compañías, son acusadas de haber subestimado los riesgos de complicados productos financieros y ser corresponsables de la crisis.

Al mismo tiempo, Bruselas le colocó grilletes a los especuladores. En el futuro se podrán prohibir ventas al descubierto muy riesgosas, el gigantesco comercio extrabursátil con derivados será sometido a reglas estrictas. Todo esto será vigilado por la poderosa ESMA, que puede imponer multas. También los administradores de los «hedge funds» estarán bajo su control.

Pero la principal tarea será el nuevo test de estrés para los bancos. En el verano (boreal), en la primera evaluación por parte del Comité Europeo de Supervisores Bancarios (CEBS), sólo siete bancos, de un total de 91, no la pasaron. Es más, las entidades financieras irlandesas aprobaron el test, pero menos de cuatro meses después, Irlanda tuvo que pedir ayuda por 85.000 millones de euros a la UE y al FMI por su crisis bancaria crónica. «La nueva evaluación es una respuesta a la actual crisis del euro», dijo el comisario europeo de Asuntos económicos y monetarios, Olli Rehn.

Pero algunos expertos temen que, pese a las reformas, también los resultados de la segunda ronda de pruebas de estrés sean buenos y no detecten puntos débiles. El director del Centro Europeo de Estudios Políticos (CEPS), Daniel Gros, criticó que la nueva evaluación llega demasiado tarde para solucionar la actual crisis de confianza en la zona euro.

«Y para la pregunta central que moviliza a todos, el test de estrés no podrá ni querrá ni deberá dar una respuesta sobre una suspensión de pagos de un país y varios bancos», señaló. Pero las tres nuevas instituciones deberán esperar algunos meses a sus directivos. Es posible que los presidentes sean nombrados en abril, dijo la vocera de Barnier. «Recibimos 300 solicitudes».

Pero los Estados ya comienzan a posicionar a sus candidatos. El Reino Unido, que se opone a demasiado control, quiere ocupar la presidencia de la ESMA en París, según diplomáticos europeos. El objetivo es evitar decisiones en perjuicio de la plaza financiera Londres. Se prevén conflictos.

Agencia DPA

Dejá tu comentario