19 de mayo 2010 - 00:00

Evita Gobierno paros durante actos patrios

El Ministerio de Trabajo impuso ayer la conciliación obligatoria en el conflicto de los trabajadores gastronómicos, mientras que los empleados de comercio suspendieron la marcha de protesta de mañana, al lograr algunos avances en la negociación salarial con las cámaras empresariales. Ambos gremios, que reclaman un alza salarial del 35%, y un sueldo básico de alrededor de 3.000 pesos, tenían previsto realizar medidas de fuerza que afectarían la celebración del Bicentenario.

En la cartera que dirige Carlos Tomada, la aplicación de la conciliación obligatoria en ambos conflictos posterga la realización de medidas de fuerza por un período de 30 días hábiles.

La Unión de Trabajadores de Hoteles y Gastronómicos (UTHGRA), que lidera Luis Barrionuevo, había dispuesto medidas de fuerza desde este viernes, hasta el 25 de Mayo inclusive, mientras que los mercantiles habían lanzado un plan de lucha que incluía una movilización, prevista para mañana ante las sedes de las cámaras empresariales y eventuales paros para el lunes y el martes próximos, lo que también hubiera afectado los festejos del 25 de Mayo.

Trabajo dispuso la conciliación obligatoria en el conflicto de gastronómicos, luego de que en la reunión paritaria de ayer las cuatro cámaras del sector ofrecieron una mejora salarial del 22%, que fue rechazada por el gremio. El ministerio convocó a una nueva negociación paritaria para la semana próxima en el marco de la conciliación obligatoria que se extenderá por un mes.

Por su parte, el consejo directivo de la Federación de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS), de Armando Cavalieri, resolvió anoche suspender la marcha de protesta, prevista para mañana, frente a las sedes de las cámaras empresariales. Según fuentes gremiales, la negociación salarial entre el gremio y los empresarios logró avances importantes, y las tratativas cerrarían en torno a un sueldo básico de entre 2.750 y 2.800 pesos. En un comunicado, la FAECYS anunció que acata «con responsabilidad gremial» la aplicación de la conciliación, pero advirtió que «no renuncia a su objetivo de lograr una mejor remuneración» para más de un millón de trabajadores del sector.