14 de enero 2009 - 00:00

Evo envía veedores a huelga jujeña

Días atrás, el cura Jesús Olmedo se crucificó para amplificar los reclamos de la región.
Días atrás, el cura Jesús Olmedo se crucificó para amplificar los reclamos de la región.
 
  • Jujuy - Cerca de 400 pobladores de la localidad de La Quiaca iniciaron ayer una huelga de hambre colectiva «por tiempo indeterminado y hasta las últimas consecuencias» frente al Palacio Municipal para exigir soluciones al flagelo de la pobreza y la desnutrición que afecta a la región.
    El reclamo es apoyado por el Premio Nobel de la Paz de 1980, Adolfo Pérez Esquivel, y por el cura Jesús Olmedo. «Hacen una huelga de hambre con su propio hambre; tienen muchos problemas y no sólo necesitan una solución a la desnutrición: también requieren obras públicas y la formación de cooperativas para que puedan tener sus propias viviendas», afirmó Pérez Esquivel. La protesta derivó en la intervención del presidente de Bolivia, Evo Morales, quien envió funcionarios a la zona para monitorear la marcha de la huelga como veedores internacionales y para asistir a los ayunantes.
    El Premio Nobel -veedor también de la manifestación de la manifestación, y quien elevó cuestionamientos contra el gobernador justicialista Walter Barrionuevo- señaló además que entre los manifestantes -reunidos en la Multisectorial La Quiaca- hay «muchas mujeres, muchas madres solteras que tienen numerosos problemas y reclaman becas para que sus hijos puedan estudiar».
    El lote de exigencias incluye también la creación de fuentes de trabajo para disminuir los altos índices de desempleo en la zona de la Quebrada.
    «A raíz de la situación en la que se encuentran, un grupo de médicos se encargó de controlar a la gente para ver quiénes pueden ser sometidos a una huelga de hambre», aclaró Pérez Esquivel.
    Según estadísticas oficiales del primer semestre de 2008, el índice de pobreza en el país es del 17,8%, mientras que el de indigencia es del 5,1%. Sin embargo, en Jujuy esas tasas se elevan hasta el 30% y el 6,4%, respectivamente.
    El Premio Nobel dijo que hace dos semanas envió una carta a Cristina Fernández y que habló con la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, sin que aún hayan llegado -dijo- soluciones «concretas» a los problemas de la población de la Quebrada de Humahuaca.
    «Alicia Kirchner prometió el envío de ayuda pero a la gente no llega, porque no hay control y hay además clientelismo político», disparó.
    En paralelo, fuentes de la organización de la protesta aseguraron que una delegación del Ministerio de Desarrollo Social viajó el año pasado para comprobar la situación social de la zona. «Pero luego no hubo ninguna solución, por lo que se decidió iniciar una huelga de hambre hasta que haya una respuesta que trascienda lo verbal», remarcaron.
    Un documento elaborado por los organizadores advierte sobre «la pobreza extrema de una gran parte de la población desocupada, el hambre y la desnutrición infantil en muchos hogares, la falta de trabajo genuino para una vida digna, y la desesperanza de muchos jóvenes, sin perspectivas de futuro».
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