Trump baja solo del avión, sin papeles o anotaciones, cruza la pista de aterrizaje y sube al podio, mientras es ovacionado por un grupo de seguidores en el que se mezclan viejos y jóvenes, votantes desilusionados y fervorosos republicanos conservadores.
El espectáculo con un solo protagonista se prolonga durante 35 minutos. Donald Trump ofrece mostrar su avión por dentro a los niños presentes. "Los padres no, porque lo van a echar a perder", dice.
Un grupo de estudiantes que llevan gorros del candidato se miran entre sí y se mueren de risa ante cada broma. Algunos interrumpen el discurso con vítores, "¡Trump!, ¡Trump!", y lo señalan con el dedo.
A continuación, el candidato muestra las cámaras que están en el fondo y se queja por la "falta de honradez" de la prensa.
"¿Podemos hablar de la competencia durante cinco segundos?", pregunta; "¡Sí!", responde el público. Y entonces menciona al rival más cercano en su partido: Ted Cruz, nacido en Canadá. Luego pasa rápidamente a Jeb Bush, "2% en las encuestas".
Luego es el momento de cuestionar a los demócratas y en particular a Hillary Clinton, de quien dice que contra sus deseos será quien va a ganar las primarias del partido en el poder. "¡Cárcel para Hillary!", grita una mujer dentro del público.
Más tarde llega un repaso de la actualidad: la organización yihadista Estado Islámico, los refugiados sirios, China, Irán... en cada punto Trump deplora la incompetencia con que abordan esos temas los dirigentes estadounidenses.
"Los chinos están enviando genios, supertenaces, que no juegan, no sonríen, no dicen hola, sólo llegan y quieren trabajar", señala Trump. "Los persas son grandes negociadores", agrega.
Sin duda, Donald Trump sabe captar la atención. ¿El boicot al debate republicano del último jueves? "¡Qué aburrido! ¡Muy difícil de ver! Pero si yo hubiera estado allí les habría gustado, ¿no?", pregunta.
Luego habla de una foto que muestra la parte posterior de su cabeza. "Que yo sepa, no hay calvicie", señala provocando un nuevo estallido de risa.
Algunos sólo vinieron para presenciar el espectáculo, pero la mayoría confiesa su admiración: "Él dice lo que piensa".
¿La falta de definición del programa de Donald Trump es un problema? "Es menos detallado que Ted Cruz, pero es un hombre de negocios y yo confío en que pueda relanzar la economía", dice Matt Simon, de 18 años.
El propósito de Trump es movilizar a los estadounidenses que dejaron de votar, desilusionados con la política. Farah Adams, que espera un autógrafo, cuenta que en el pasado votó casi siempre por los demócratas. Este año ella no se habría interesado tanto en la campaña si no hubiese sido por la presencia de Trump, a quien comenzó a admirar cuando presentaba "El aprendiz", un reality show en la televisión.
Los seguidores de Trump tienen confianza en su capacidad para manejar cualquier tipo de crisis. Poco importa que su conocimiento de los asuntos internacionales parezca ser un tanto superficial.
Jerry, un veterano de la guerra de Vietnam, pone un ejemplo: "El Estado Islámico va a tenerle más miedo a él que a cualquier otro presidente, porque no va a saber lo que va a hacer con ellos. Tal vez los bombardee. O quizá no".
| Agencia AFP |


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