17 de octubre 2014 - 00:00

Excusas de baja

Excusas de baja
Tras la infructuosa reunión entre los buitres y los asesores legales de la Argentina, ahora sólo queda esperar sus "frutos": una serie de sanciones a la república, a sus funcionarios y a quienes están auxiliando en el incumplimiento de la sentencia judicial, que deberían efectivizarse en las próximas semanas. Lamentablemente, el país ha perdido una oportunidad más (la anterior fue durante el llamado previo al dictado del desacato) para exponer, fundamentar y, en el peor de los casos, solicitar una serie de inmunidades, por la cuestión de la cláusula RUFO. De haber sido aceptadas por la Corte estas presentaciones, hoy el país no estaría en desacato y, eventualmente, tampoco en default (el escenario de mínima hubiera sido el de seguir el camino de la apelación, dilatando el "contempt" por unos meses). Lo concreto es que hoy y aquí, las señales apuntan a la renuencia del Gobierno K para cumplir con la sentencia, sea antes o después del último día del año.

Según cierta tradición bursátil, una de las señales más claras de un mercado "en liquidación" es el incremento del volumen asociado al derrumbe de los precios de las acciones. En pos de minimizar la caída accionaria (en este sentido, el argumento favorito pasa hoy por culpar al ébola), un intermediario argumentaba ayer que dado que el volumen negociado en estos días está a la retranca, no habría entonces razones para preocuparse. Lamentablemente, el miércoles se negoció en Nueva York el mayor volumen en acciones desde el 27 de octubre de 2011, el volumen promedio diario para lo que va del mes es el mayor desde aquel, y el incremento mensual de lo negociado apunta a quedar como el mayor desde septiembre de 2008. Con el 0,15% que cedió el ayer, el Promedio Industrial cerró en 16.117,24 puntos anotando su sexta merma consecutiva (tuvimos dos eventos similares desde la seguidilla de ocho bajas de agosto de 2011) y una caída del 5,43% para lo que va de octubre. Este guarismo puede parecer significativo, pero en promedio desde 1929 poco más de una vez al año (9,5%) experimentamos algún mes con una merma más significativa (la última, en mayo de 2012), por lo que hasta ahora -remarcamos el "hasta ahora"- resulta absolutamente "normal". Cuídese, que los otros no lo harán por usted.

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