26 de junio 2009 - 00:00

Exhibe el Recoleta la poética obra de Pesce

Una de las obras que integran «La Deriva», excelente muestra de Ernesto Pesce que se exhibe en el Centro Cultural Recoleta hasta el 12 de julio.
Una de las obras que integran «La Deriva», excelente muestra de Ernesto Pesce que se exhibe en el Centro Cultural Recoleta hasta el 12 de julio.
Al entrar en la Sala Cronopios del Centro Cultural Recoleta, instantáneamente, el contemplador se siente imbuido de una atmósfera poética. Se lo debe, y lo agradece, a Ernesto Pesce (1943), Gran Premio Nacional de Dibujo y Premio Marcelo de Ridder (1977), Gran premio de Grabado Salón Nacional (1980), entre otras distinciones en el orden nacional e internacional.

La poesía atraviesa su obra al menos desde que hizo bajar el cielo al alcance de nuestra mirada cuando comenzamos a frecuentar su serie «Cósmica» iniciada en 1990. Rigor y sutileza, cromatismo delicado, azules intensos, dibujo de orfebre, empleo de la acuarela de manera superlativa para su temática del Universo, constelaciones, tomas aéreas de ciudades custodiadas por galaxias, diagramas con secuencias de puntos que prefiguran un derrotero tanto celeste como terrenal.

El título general de la muestra, «La Deriva», corresponde a una de las series expuestas realizadas entre los 90 y la actualidad y que actúa, como lo señala su curadora, María Teresa Constantín, «como la síntesis de un largo trayecto. En su sentido literal, derivar de algo anterior y de ir a la deriva, sin rumbo cierto».

Porque, Pesce lo afirma, «la obra es en general, producto de lo inesperado». De allí la inclusión en una de las paredes de la sala del poema «Itaca» de Konstantin Kavafis: «Ten siempre a Itaca en la memoria/llegar allí es tu meta/más no apresures el viaje/mejor que se extienda largos años/y en tu vejez arribes a la isla /con cuanto hayas ganado en el camino.»

En la serie «La Deriva», Pesce utiliza un sistema, «diagrama de hilos» que estudió en la escuela industrial, con el que se graficaba el desplazamiento de las personas en una planta fabril y así ver los conflictos en la circulación.

«Siete días en la vida de Carlos Marx escribiendo 'El Capital' en la Biblioteca del British Museum» (2009), acuarela y tinta sobre papel, «Siete días en la vida del fundidor de campanas Baltasar Neumann (1687-1740)» (2009), acuarela y tinta sobre papel o «Siete días en la vida del arquitecto da Vignola (1507-1573), constructor de catedrales» (2006), acrílico sobre tela, son bellísimos ejemplos que responden a este diagrama.

«Serie Cósmica- Círculos y Circuitos», imágenes celestes interactuando con paisajes urbanos, resultado de lecturas de textos científicos sobre física cuántica, teorías sobre el caos y el origen del universo hasta llegar a «Los cien pequeños universos» en los que los chips de las computadoras señalan o vigilan nuestros desplazamientos.

«No podrás ocultar tu siembra, No podrás ocultar tu tala» son series iniciadas en 2006. Comienza con citas a artistas geométricos para el dibujo de los sembrados y termina en Google Earth, conocido programa con el que se puede observar el planeta tierra, y «terminé viendo la palmera a la entrada de mi casa». Esta realidad indica que se controla a los agricultores para saber lo que siembran y cosechan, por eso, agrega el artista: «Ya no nos mira Dios, nos mira El Satélite».

Nada más refinado que su tratamiento de la acuarela para interpretar el despotismo y la egolatría expresadas en el texto de Jorge Luis Borges «La Muralla y los libros», en el que relata cómo el emperador Shih Huang Ti comienza a construir la muralla china y al mismo tiempo manda a quemar todas las bibliotecas para que la historia comience con él.

En un rincón de la sala, apto para la observación íntima, Pesce despliega su serie de desnudos eróticos, alrededor de 40, realizados en el Hotel Habana Libre de Cuba en 2006, cuyo modelo fue su esposa, la destacada artista Mariana Schapiro fallecida ese año. Entre mandalas, geometrías, constelaciones, citas de pintura oriental, la línea vital de los desnudos, que, como los de Picasso, «tienen una mirada y un sexo», un canto al amor de gran libertad.

Clausura el 12 de julio.

Dejá tu comentario