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Expectativa por cambios en Ganancias y asignaciones
Hugo Moyano
En la actualidad se calcula que más de 1,5 millón de trabajadores está alcanzado por Ganancias, un ítem que representa menos del 2% de la recaudación total. El impuesto se paga a partir de ingresos superiores a los $ 5.792, en el caso de asalariados solteros, y de $ 7.998 para los casados con dos hijos. El sindicalismo, en particular el jefe de la CGT, Hugo Moyano, convirtió el reclamo por el gravamen en una de sus banderas cuando falta un mes y medio para la renovación de autoridades en la central obrera. El líder sindical pidió ayer esperar hasta conocer el nivel de la modificación, aunque advirtió que deberá ser superior a los aumentos pactados en paritarias.
«En general, todos los años (el aumento del mínimo no imponible) se hace después de la definición del Consejo del Salario, que es entre fines de junio y principios de julio, y también se adecuan las asignaciones familiares», explicó Rial en declaraciones a radio América. La secretaria de Trabajo no hizo más que poner de manifiesto una dinámica que repite el Ejecutivo todos los años, de aguardar el cierre de las principales paritarias para recién después mover el tope de Ganancias.
Sin embargo, la admisión de la funcionaria bastó para generar malestar en el Gobierno. El Ministerio de Trabajo salió a desmentir a través de un cable de la agencia Télam la existencia de una fecha concreta. Y transmitió que sus autoridades se encontraban «sorprendidas por las declaraciones» de Rial. «Nunca este ministerio adelanta las medidas para, de esta manera, evitar especulaciones o generar falsas expectativas», señaló la información atribuida a fuentes de la cartera laboral.
Apenas fue anoticiado de las declaraciones, Moyano se atajó: «Esperemos a saber cuál es el porcentaje y después diremos si es lógico o no. El porcentaje deberá ser importante, porque si no quedaremos atrapados siempre con ese impuesto injusto», dijo. El jefe de los camioneros hizo de la modificación en Ganancias un eje de la campaña por su reelección en la CGT. De hecho, para su propia paritaria, en la que pidió un aumento salarial del 30%, incorporó el reclamo por una suma fija de entre $ 3.000 y $ 4.000 en compensación por el peso del gravamen.
En la entrevista radial, la secretaria de Trabajo había advertido que incluso si los empresarios del transporte aceptaban la demanda de Moyano, el plus obtenido estaría sujeto a la retención de Ganancias por parte de la AFIP. Incluso, ligó la disputa interna en la CGT con el nivel de exigencia del dirigente. Al respecto, el sindicalista advirtió que analizará enviarle a la cartera laboral «30 mil o 40 mil trabajadores» para que Rial «les explique» las razones de esa retención.
La reacción frente a los dichos de Rial se explica en la reticencia del Gobierno a resignar el monopolio de los anuncios, por un lado, y al objetivo de no incorporar el nivel de Ganancias como variable para las discusiones salariales, por otro. En el cruce interno participaron desde el propio ministro de Trabajo, Carlos Tomada, al teléfono desde Suiza, hasta Cristina de Kirchner. De ahí surgió la consiguiente desmentida.
Durante la entrevista, la viceministra dijo esperar «cierta razonabilidad» en los próximos acuerdos salariales y recordó que «todos los sindicatos recuperaron su poder adquisitivo» de 2002 a la actualidad. «Tenemos que preservar la economía frente a una crisis mundial y también la negociación colectiva. Estamos solicitando mesura», agregó. Y aprovechó para dedicar una nueva crítica, indirecta a Moyano, al afirmar que el Gobierno aspira a que los sectores empresariales puedan acordar salarios con los gremios «con recursos genuinos» y sin acudir a subsidios. El Ejecutivo quitó semanas atrás un fondo que les reembolsaba a los transportistas de carga los aportes patronales siempre y cuando tuvieran a su personal encuadrado en el gremio de los camioneros.


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