El domingo arribaron a Uruguay cuatro sirios, un palestino y un tunecino que estuvieron más de una década en la prisión estadounidense de Guantánamo por sospechas de vínculos con terroristas, en la primera y más numerosa operación de traslado a un país de la región.
"Son hombres totalmente libres", insistió Fernández Huidobro en una entrevista con medios internacionales. "No tienen ninguna limitación de ningún tipo, Uruguay no fijó ninguna condición de que deban quedarse", agregó. "Ahora, yo no soy abogado, capaz hay algo que diga que no pueden, pero no una condición que haya puesto o aceptado Uruguay", explicó.
El presidente uruguayo, José Mujica, se había comprometido en marzo con su par estadounidense Barack Obama a dar asilo a los prisioneros para colaborar con el cierre de la cárcel en Cuba, una promesa que no pudo cumplir hasta el momento. "El dispositivo (de seguridad) que hay es el que protege su intimidad, pero no porque representen una amenaza", dijo el ministro.
Los seis hombres se encontraban ayer en un centro de salud donde se les realizan desde el domingo controles médicos y luego serán alojados juntos en Montevideo hasta que consigan trabajo y puedan reencontrarse con sus familias, quienes ya fueron contactadas.
"Había una gran diferencia entre su voz hace un mes y ayer (por el domingo)", contó Alka Pradhan, una de las abogadas del sirio Jihad Diyab, uno de los seis excarcelados. El hombre, de 43 años, se había declarado en huelga de hambre y acudió a la Justicia estadounidense para hacer valer su derecho a no ser alimentado a la fuerza.
El ahora exrecluso "no está en un buen estado de salud" tras el tratamiento "extremadamente cruel que recibió durante casi 13 años" en el centro de detención estadounidense, indicó Pradhan, y explicó que "apenas puede caminar, es un discapacitado, utiliza una silla de ruedas la mayor parte del tiempo". De todas formas, "mentalmente está bien".
Los otros liberados son el tunecino Abdul Bin Mohammed Abis Ourgy, de 49 años; el palestino Mohamed Tahanmatan (35) y los también sirios Adnan Anham (37), Ali Husain Shaabaan (32) y Omar Mahmoud Faraj (39).
Un día después de su arribo, Faraj hizo pública una carta en la que contó su periplo de los últimos años y agradeció la hospítalidad uruguaya. "Por los últimos 12 años también he sido conocido como prisionero número 329 en Guantánamo. Y soy uno de los hombres recién llegados como refugiados en Uruguay desde esa horrible prisión", escribió en árabe.
"Por 12 años los Estados Unidos me encarcelaron en Cuba frecuentemente en condiciones crueles, sin cargos, juicio o proceso justo. En 2009, un equipo del Gobierno de los Estados Unidos, incluyendo a representantes de los militares, el FBI y la CIA revisó mi expediente y determinó de forma unánime que yo debería ser liberado de Guantánamo. Sin embargo, yo permanecí 5 años más en esa prisión desesperante ya que mi propio país, Siria, se hundía en una sangrienta guerra civil, haciendo que mi repatriación allí fuera imposible". "Si no hubiera sido por Uruguay, hoy aún estaría en ese agujero negro en Cuba", escribió.
| Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA, |
y Ámbito Financiero


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