24 de febrero 2014 - 00:00

Fábricas tomadas en Córdoba

Un conflicto sindical en la provincia de Córdoba generó preocupación en la industria automotriz. Se trata de la toma por parte de los trabajadores de tres fábricas autopartistas, una de ellas la única proveedora de faros de las terminales radicadas en la Argentina. La crisis se desató en medio de la negociación paritaria entre las cámaras empresarias y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y a espaldas de la conducción nacional del gremio.

La medida de fuerza arrancó el viernes en la planta de Valeo, una empresa de capitales franceses que produce faros y ópticas para casi todas las fábricas de autos y que cuenta con unos 240 operarios. Ese día la comisión interna de la planta, ubicada en la ciudad de Córdoba, resolvió tomar las instalaciones ante la falta de respuesta a sus demandas salariales. El reclamo es por un aumento salarial previo y adicional al que deberá pactar la UOM con las cámaras empresarias nacionales.

Horas después, adoptaron una acción similar los trabajadores de otras dos autopartistas: Rieter Automotive Argentina, de origen suizo y que produce materiales insonorizantes para la industria automotriz, y Liggett -capitales italianos-, el único proveedor local de suspensiones para equipos originales.

El gremio que lidera Antonio Caló y las empresas no habían dado a conocer las medidas de fuerza por temor a una eventual extensión del efecto contagio. Recién anoche, y en reserva, desde la UOM admitieron que Valeo permanecía tomada por sus operarios y que hoy la conducción nacional del gremio planeaba involucrarse en el conflicto. Desde el sindicato admitieron que las comisiones internas de esas fábricas no le responden y que sus delegados reportan a partidos de izquierda.

En el sector automotriz la preocupación era creciente. Los autopartistas temen una propagación del conflicto en Córdoba, una plaza fuerte para las fábricas de ese tipo de productos y donde funcionan además las terminales de Renault, Fiat e Iveco, y la planta de cajas de cambio de Volkswagen. Mientras que las automotrices -no sólo las de la provincia- prevén inconvenientes para cumplir con sus entregas programadas en caso de prolongarse en el tiempo la paralización de la producción y una vez agotados sus stocks.

El conflicto coincide con el inicio de la paritaria nacional. El gremio recibió la semana pasada a las principales cámaras del sector para anunciarles su reclamo inicial por el pago de una suma fija de $ 700 por febrero y otro tanto para marzo, como paso previo a la discusión del salario 2014 que debería empezar a regir el 1 de abril.

Dejá tu comentario