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Falta gas (pero aumentan las conversiones a GNC)
Según la entidad, «son pocos los días de frío tan extremo» como para que falte el gas para vehículos. «Lo que habría que discutir -añadió Fausto Maranca, titular de la Cámara- es que falta más gasoil que gas». También indicó que «para las cuentas públicas es menos oneroso importar gas que gasoil, y además es mejor para el medio ambiente».
El pico de las conversiones de GNC se produjo en 2003 y 2004 debido a la diferencia de precio entre el gas y la nafta, situación que vuelve a repetirse en los últimos meses debido a los fuertes aumentos en los combustibles líquidos, que más que duplican en el año el índice de inflación.
A partir de 2004, oficialmente se dio por cerrada la etapa de la Argentina del gas abundante, capaz de abastecer incluso a los países vecinos, y se modificaron las condiciones para el GNC, que pasó de servicio ininterrumpible a firme (se puede cortar en caso de necesidad) y directamente interrumpible para las estaciones nuevas.
Este nuevo criterio y la contención que desde el Gobierno se impuso hasta 2009 a los precios de los combustibles líquidos, más los días de corte de GNC en el invierno de 2007, fueron desestimulando las conversiones, prácticamente hasta este año. Por esa razón, el consumo de gas por el GNC se mantuvo casi invariable en términos totales entre 8 y 10 millones de metros cúbicos diarios.
Ese volumen equivale al 6,2% de la demanda total de gas, incluida la insatisfecha por los cortes a la industria (145 millones de metros cúbicos diarios). Por eso y para evitarse el efecto en el público de los taxistas de Capital Federal protestando, el Gobierno decidió este año no aplicar restricciones al gas vehicular. No obstante, en algunas provincias como Mendoza y la Pampa hubo días en que la presión fue insuficiente para que estaciones de esas zonas pudieran vender GNC.
La cantidad de gas que usan los vehículos sobre el total tampoco justifica el reclamo de algunas entidades industriales para que el Gobierno «reparta el sacrificio», incluyendo a los surtidores de GNC. Sin embargo, la baja en la producción local de gas y la caída de las reservas permiten pensar en que una parte limitada del parque automotor podrá usar gas en el futuro.
Se entiende que la reconversión de la matriz energética para que los autos, las centrales eléctricas y la maquinaria agrícola utilicen biodiésel o bioetanol, y el desarrollo de nuevas fuentes de energía eléctrica buscan asegurar el gas para los hogares por ser la forma de calefacción más económica.

