8 de septiembre 2015 - 00:00

Familias sirias piden marcharse de Uruguay

Varias familias refugiadas de la guerra en Siria no se adaptan a Uruguay y piden ayuda para volver a Medio Oriente. Para mostrar su decisión, se instalaron frente a la Casa de Gobierno con sus valijas hechas.
Varias familias refugiadas de la guerra en Siria no se adaptan a Uruguay y piden ayuda para volver a Medio Oriente. Para mostrar su decisión, se instalaron frente a la Casa de Gobierno con sus valijas hechas.
 Montevideo - Las cinco familias sirias refugiadas en Uruguay desde octubre de 2014 acamparon ayer frente a la Casa de Gobierno en Montevideo para reclamar que se les permita volver a Medio Oriente, principalmente hacia Líbano, dado que estiman que las ayudas que reciben no les aseguran una vida digna.

Los 42 refugiados, en su mayoría niños, solicitan que se les facilite el dinero del pasaje para trasladarse a otro país donde puedan tener más oportunidades, así como un pasaporte que les permita una mayor movilidad que el "documento de identidad y viaje" que les concedió el Ministerio de Relaciones Exteriores uruguayo.

Para mostrar su decisión de marcharse, decidieron acampar en la plaza Independencia con sus valijas y bienes personales.

Maher Adis, uno de los padres de familia, señaló que quieren trasladarse a un lugar donde puedan asegurar las vidas de los suyos y valoró que en Líbano, donde fueron recibidos en un campamento antes de llegar a Uruguay, el costo de vida era "mucho más barato" y consideró que allí tendrían un futuro mejor.

La inflación en Uruguay en los últimos doce meses llegó hasta el 9,4% y el precio de una canasta básica es de 3.899 pesos locales, unos 134 dólares.

Además, consideran que las promesas que les hicieron en la Embajada de Uruguay en Líbano no se cumplieron y que las ayudas económicas que reciben no les alcanzan para mantenerse.

"Lo que les dijeron en la Embajada de Uruguay en Líbano es que aquí iban a ganar 1.500 dólares. No era verdad y les dijeron que les habían traducido mal", dijo Ali Ahmad, traductor e interlocutor de los refugiados con la prensa.

Las cinco familias, que reciben dos tipos de subvenciones por parte del Gobierno desde su llegada, reclaman la extensión de estas ayudas, dado que no han conseguido insertarse en el mercado laboral del país y debido a la incertidumbre sobre su futuro una vez que se corte esa financiación.

Se preguntan qué oportunidades de trabajo pueden tener en Uruguay, ya que consideran que no existen opciones laborales que les permitan ganar dinero suficiente para sostenerse.

Acerca de este asunto, el titular de la Secretaría de Derechos Humanos, Javier Miranda, indicó que el Estado calculó las ayudas en función del número de integrantes de las familias de modo que pudieran sostenerse dignamente.

"Se calculó sobre dos partidas; un fondo fijo que reciben durante dos años mensualmente y una segunda partida que es por un año que cubre algunos aspectos como el transporte, las comunicaciones, vestimenta o consumos del hogar que ellos gastan en el mes y que justifican el gasto con las facturas", explicó Miranda.

En cuanto a los problemas para abandonar el país, además del dinero para los billetes, los refugiados dicen que se deben al "documento de identidad y viaje", dado que, en ocasiones, los Estados a los que pretenden salir no lo aceptan.

Los refugiados solicitaron hablar con el presidente Tabaré Vázquez en persona. Su intención es acampar frente a la sede del Gobierno hasta que se resuelva su situación.

Agencias EFE y AFP

Dejá tu comentario