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Farsa: Ahmadineyad asumió un nuevo mandato presidencial
Mahmud Ahmadineyad comparte estrado con jefe judicial Mahmud Hashemi Sharrudi frente al Parlamento iraní. En las calles de Teherán hubo disturbios y varios detenidos.
El dirigente de línea dura, de 53 años, hizo su juramento ante el Parlamento, casi ocho semanas después de la controvertida elección en la que, según el cómputo oficial, derrotó al conservador moderado Mir Husein Musaví.
Ahmadineyad, quien desarrolla un ambicioso plan nuclear y resiste controles externos, dijo que Irán desea la coexistencia pacífica con el mundo, pero resistirá cualquier potencia «acosadora».
«Internacionalmente buscamos paz y seguridad. Pero dado que queremos eso para toda la humanidad, nos oponemos a la injusticia, la agresión y la soberbia de algunos países», dijo.
Los ex presidentes Mohamed Jatamí y Akbar Hashemi Rafsanyani, figuras históricas de la Revolución, especialmente el segundo, boicotearon el acto.
La agencia oficial IRNA informó que la mayoría de los 70 legisladores reformistas no acudió a la cita.
Concentración
Un testigo afirmó que cientos de partidarios de Musaví se congregaron junto al edificio del Parlamento a pesar de la fuerte presencia de agentes antidisturbios y miembros de la milicia religiosa basij.
«Fui golpeado por la Policía que quería dispersar a los manifestantes», comentó una testigo bajo condición de anonimato. Otro afirmó que decenas de personas se reunieron cerca del Bazaar de Teherán. «Ellos estaban coreando Alá-u Akbar (Dios es grande) y Mousavi, te apoyamos. Pero la Policía antidisturbios los dispersó», precisó un testigo del sur de Teherán, en donde se ubica el Bazaar. La Policía arrestó al menos a 10 manifestantes, agregó. Como durante las movilizaciones de repudio de junio y julio, el régimen cortó las señales de los celulares. Las protestas hasta ayer dejaron alrededor de 20 muertos y cientos de detenidos, algunos de los cuales comenzaron a ser juzgados.
Mehdi Karrubí, otro candidato reformista derrotado por Ahmadineyad, criticó a la clase dirigente clerical por «reprimir las protestas callejeras. Utilizar métodos aterradores no traerá resultados. Permitan que las personas protesten en las calles y coreen consignas», indicó en un comunicado en su sitio web Etemademelli.
El presidente de Estados Unidos y los líderes de Francia, Gran Bretaña, Italia y Alemania decidieron no felicitar a Ahmadineyad por su reelección.
«Él ha sido investido. Eso es un hecho. Si la elección fue justa, obviamente el pueblo iraní sigue teniendo dudas sobre eso, y dejaremos que decidan sobre eso», comentó el vocero de la Casa Blanca, Robert Gibbs.
La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, dijo que Washington seguirá intentando dialogar con Irán: «No siempre conseguimos tratar con el Gobierno que queremos», dijo en referencia al que hoy representa el principal desafío para la política exterior norteamericana.
Ahmadineyad podría tener problemas para formar un gabinete, dadas las presiones tanto de los ultraconservadores como de los reformistas, que como nunca desde 1979 cuestionan la autoridad del guía supremo Alí Jamenei.
Una de las grandes quejas de los ultras fue la designación del moderado Esfandiar Rahim-Mashai a la vicepresidencia. Y los dirigentes se decepcionaron aún más cuando el presidente se tomó una semana para obedecer la orden de Jamenei de desplazar a su candidato, que había declarado «amigos» a los israelíes. Sin embargo, piadoso, Jamenei describió a Ahmadineyad como «valiente, trabajador y sensato», en una ceremonia celebrada el lunes.
Agencias Reuters y AFP


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