11 de noviembre 2014 - 00:00

FAUnen, en crisis terminal: el socialismo, en guerra con Macri

Hermes Binner, junto al precandidato a gobernador Miguel LIfschitz, en campaña por el suroeste de Rosario. El santafesino le declaró la guerra al macrismo desde UNEN y comparó gestiones.
Hermes Binner, junto al precandidato a gobernador Miguel LIfschitz, en campaña por el suroeste de Rosario. El santafesino le declaró la guerra al macrismo desde UNEN y comparó gestiones.
La interna de FAUnen no para y sigue alimentando sólo una certeza: será complicado que los cinco precandidatos a presidente lleguen juntos a la PASO de agosto del año próximo. El problema no es sólo la seducción de macristas o massistas sobre radicales para armar alianzas en las provincias y, aunque no lo confiesen, subirlas más tarde a una estrategia nacional. Por estos días la supervivencia del grupo está en peligro en medio de un juego entre ideologías y pragmatismos que transformó cualquier empatía inicial en una sociedad casi imposible.

Hermes Binner no hace silencio. Alimentó ayer el ruido de UNEN asegurando: "El progresismo está en marcha y ése es el camino que hemos elegido, donde estamos convocando, porque no vamos a aceptar rejuntes con candidatos con los cuales no tenemos nada que ver ideológicamente". De nuevo se refería, obviamente, a un acuerdo con Mauricio Macri.

Para mantener esa postura comparó gestiones y habló de "la diferencia entre la buena calidad de prestación y atención de la salud pública en Rosario y con la precariedad que se observa en la Ciudad de Buenos Aires. Vemos que hay dos conceptos totalmente diferentes".

Después llegó un mensaje directo para Elisa Carrió: "Somos progresistas. Esto no significa que vayamos a expulsar a nadie que piense distinto, pero no es donde nosotros vamos a sumar y convencer. Quizá este camino no sea negocio para algunos que persiguen otros intereses, pero sí es beneficioso para la gente que ve que su realidad mejora día a día como sucede en Santa Fe".

Hay un dato que ya no puede dejarse de lado: el ala socialista y el resto de la izquierda en UNEN eligieron castigar a Carrió por su intención de acordar con el macrismo una PASO común que fortalezca la chance electoral, pero en realidad están tirando por elevación contra muchos de sus socios radicales que bendicen acuerdos no sólo con el macrismo sino también con el massismo.

En esa lista entran Sanz y su idea de cerrar con el macrismo en provincias y también Gerardo Morales, José Cano y una larga lista de dirigentes que ya posaron con Sergio Massa para la foto. Como es habitual, entonces, Carrió carga también la culpa de sus socios radicales y las críticas de Ricardo Alfonsín o Margarita Stolbizer que no quieren verla cerca.

Fernando Pino Solanas quiso poner paños fríos ayer, pero quizás terminó complicando más: "Carrió no debe irse del espacio, sino en todo caso disciplinarse. Con Cristina son actrices maravillosas. Una cosa es eso y otra es pensar que no la tienen clara: son conscientes de las consecuencias que tienen cada uno de sus actos", dijo.

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