18 de diciembre 2009 - 00:00

Fe y voluntad para crecer inclusive en la crisis

Fe y voluntad para crecer inclusive en la crisis
Las contrariedades, los aprietos, son un lugar común en la historia de las personas físicas y jurídicas. En todo ciclo de la vida del hombre las dificultades se suceden y ponen a prueba el temple y determinan la aparición de ideas y planes para sortear los obstáculos. El año que está a punto de transcurrir, ha sido de dificultades en el orden financiero internacional y, lamentablemente, la crisis política sigue azotando a la sociedad argentina, cuya dirigencia y liderazgo en general no atinan al encuentro en un punto en el que se acuerden políticas sustentables para el crecimiento. Una suerte de Pacto de la Moncloa en nuestro país sigue ausente y aguardada por la gente. Lejos de ello, el enfrentamiento y la discusión están a la orden del día con los resultados que son por todos conocidos.

Para el mundo de los negocios no ha sido un año fácil, pero como he expresado en mi mensaje con motivo del nuevo aniversario de la fundación de Ámbito Financiero, sucedido hace pocos días, «no hay años difíciles o fáciles, hay años con fe o sin fe, con voluntad o sin ella, con lucha o ausencia de valor para seguir adelante».

Aquellos que hacemos Ámbito Financiero, directores y personal, hemos apostado al crecimiento con toda la energía que ello implica disponer y poner para llegar a buen propósito. Durante este año, hemos incorporado nuevas plantas impresoras en diversos puntos del país, como en Rosario, Córdoba, Chaco y Puerto Madryn, lo que nos permitirá llegar al lector mucho antes y con más eficiencia. Al mismo tiempo, el Grupo ha adquirido nuevos medios de comunicación gráficos, tales como el diario El Tribuno de Tucumán, El Ciudadano de Rosario, el tradicional y prestigioso Buenos Aires Herald, la puesta en marcha de La Tribuna, en Chaco, entre otros, y apostamos al mejoramiento de nuestro querido y tradicional Ámbito Financiero con el propósito de vigorizar su posición no sólo en el país sino en el Mercosur, como ya lo estamos haciendo.

Todo esto no está exento de esfuerzos, desde luego, pero como decía ese gran escritor francés, Balzac, «en las crisis y desafíos, el corazón se rompe o se curte». Las empresas, de la mano de sus empresarios y personal, y todas las personas en general, están llamados en tiempos de crisis a curtir el corazón, a no bajar los brazos, a luchar en las tempestades más insolentes y bravas. Para decirlo en otras palabras que muchos recordarán: «A esperar contra toda esperanza».

Esta espera, por supuesto, no es pasiva, es activa por la presencia de la fe, el trabajo y el empeño. Esto hemos comprendido en Ámbito Financiero y de allí que nuestra tarea no se ha limitado a aguardar el paso de la crisis, sino a procurar crecer en la misma crisis. Por otra parte, y como lo he sostenido recientemente y quiero recordarlo, como medio de comunicación seguimos apostando a la información veraz y al aporte de ideas para el logro de una Patria sin exclusiones de ninguna naturaleza. Sostenemos que los medios de comunicación, especialmente los diarios, tienen en estos tiempos que corren no sólo la tarea de informar, sino de coadyuvar a la formación, en la medida que ello sea posible, para la gestación de ideas que tiendan a mejorar la calidad de vida de todos los argentinos.

En este aspecto, cabe decir que en los últimos meses Ámbito Financiero planteó proyectos, algunos de los cuales fueron tomados por dirigentes y funcionarios, tendientes a morigerar problemas y aportar soluciones.

Para concluir este mensaje, como simple ciudadano y empresario de medios cuyo deber es interpretar el anhelo de los lectores, vaya a todos aquellos que tienen la responsabilidad de dirigir los destinos del país y a quienes acompañan en el rol de oposición, la exhortación a que se encuentren en torno a la mesa del diálogo y no la vana crítica, la mesa del encuentro y no de la efímera y negativa confrontación. Sólo así el ser humano argentino podrá recuperar la esperanza en sus conductores que ha ido perdiendo y la credibilidad en ellos hoy socavada. Sólo en esa unidad y en ese buen propósito las personas y los emprendimientos alcanzarán la meta anhelada. Que ello se concrete prontamente, para la paz social y personal, para la vigencia de la Justicia, es el deseo de todos aquellos que pertenecemos al Grupo Ámbito.

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