29 de julio 2014 - 00:00

Felipe blanquea las cuentas reales para enterrar escándalos

Felipe VI le prohibió a la familia real trabajar en el sector privado, y ésta sólo podrá participar de actividades  institucionales.
Felipe VI le prohibió a la familia real trabajar en el sector privado, y ésta sólo podrá participar de actividades institucionales.
Madrid - Los miembros de la familia real española no podrán trabajar en el sector privado, y las cuentas de la Corona se someterán a una auditoría estatal, según una serie de nuevas normas emitidas ayer por el rey Felipe VI con las que aspira a mejorar la transparencia de la monarquía. "Los miembros de la Familia Real solamente podrán desarrollar, con carácter de exclusividad, actividades de naturaleza institucional", anunció ayer la Casa Real en una nota de prensa en la que no hace mención expresa al sector privado.

Felipe VI, que en su proclamación como rey hace poco más de un mes prometió encarnar una monarquía renovada para un tiempo nuevo, requerirá también un código de conducta para sus empleados y eliminará los pagos por representación a los que hasta ahora tenían derecho sus hermanas mayores, las infantas Elena y Cristina.

"Los miembros de la familia de Su Majestad el Rey que no sean miembros de la Familia Real (en la que no se incluyen Elena ni Cristina) no percibirán retribución del presupuesto de la Casa de S.M. el Rey", dijo la Casa Real.

Agregó que "sin perjuicio de los controles internos, se considera oportuno que las cuentas de la casa de su majestad sean sometidas anualmente a una auditoría externa", anunció el palacio en un comunicado, precisando que dicho control lo ejercerá un organismo del Estado responsable de la auditoría de las cuentas públicas. La imputación de Cristina por delitos contra la Hacienda Pública y blanqueo de capitales dentro del caso de corrupción Nóos perjudicó enormemente la imagen de la monarquía española y desde algunos sectores se apunta como una de las razones que llevaron a la repentina abdicación de Juan Carlos I a principios de junio, después de 39 años al frente de la jefatura del Estado.

Se prevé que las nuevas medidas estén aprobadas antes de fin de año y entren en vigencia en 2015, distinguiendo entre los miembros de la familia real -la reina Letizia, sus hijas Leonor y Sofía y sus padres los reyes Juan Carlos y Sofía- y otros familiares del rey, que no desarrollarán actividades de carácter institucional.

Entre otros cambios, Felipe VI contará con un equipo de asesoría jurídica permanente en el que colaborará la Abogacía del Estado, se establecerá un régimen jurídico para los regalos recibidos por los integrantes de la monarquía y se publicarán anualmente las cuentas de la Casa Real con su informe de auditoría externo y una memoria de las actividades institucionales.

Agencias Reuters, AFP y EFE

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