La confirmación de los jueces que intervienen en una investigación derivada del crimen del activista Mariano Ferreyra dejó las puertas abiertas para una ronda de declaraciones indagatorias que se encontraba paralizada. La causa, en la que se indaga sobre un posible intento de coima a jueces, tiene como imputados al sindicalista José Pedraza -encarcelado por el asesinato-, a un exjuez federal subrogante que estuvo a cargo de la defensa de uno de los acusados en el expediente principal, a un funcionario judicial y a un exagente de Inteligencia.
La Sala IV de la Cámara de Casación rechazó un pedido para que fuesen apartados los miembros de la Cámara del Crimen que había presentado uno de los sospechosos, el abogado y exjuez subrogante Octavio Aráoz de Lamadrid.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario