10 de julio 2018 - 20:30

Festejo de los ADR

Festejo de los ADR
Un comienzo en baja, que era neutralizado por la suba de mediodía, de ahí una jornada algo más calma y hacia el cierre un rush final que no alcanzó a los máximos de la rueda. Obviamente que estamos hablando de las cotizantes argentinas. Obviamente que no estamos hablando de lo que les ocurrió en nuestra plaza, cerrada en conmemoración del Día de la Independencia nacional. A grandes rasgos, este fue el comportamiento de los dos ETF de Wall Street especializados en papeles vernáculos, el GlobalX que finalizó con una suba de 1,27% (tras ganar 1,73% en lo mejor del día) y el iShares, que lo hizo sumando 1,8% (tras ganar 1,82%). Si bien el resultado fue positivo y tuvimos algunas subas relevantes como el 9,55% que alcanzó a trepar Edenor durante la rueda (cerró 8,02% arriba; al escribir estas líneas caía 1,91% en el "after hours"), el 8,59% del Macro (4,27% arriba), el 7,48% de Pampa Energía (7,35% arriba), el 7,22% del Grupo Supervielle (2,27% arriba; +0,74% en el "after hours") o el 7,16% del Banco Francés (4,24% arriba) y ninguno de los ADR quedó del lado perdedor (lo menos bueno fue para el Grupo Galicia que de ganar 3,68% cerró 0,77% arriba retrocediendo 0,05% en el "after hours", IRSA que de ganar 4,26% cerró 1,15% arriba y Central Puerto que de ganar 4,25% cerró 1,32% arriba sumando 0,09% en el "after hours") nada dice que lo visto ayer en Nueva York se traslade linealmente a lo que deba acontecer hoy en nuestra plaza. En este sentido podemos señalar el achique que se notó hacia el cierre y en el "after hours" por el lado de los precios y el volumen operado en los certificados de depósito, apenas 3,3% mayor que el del viernes pasado. Claro que tampoco nada dice que lo de ayer no vaya a trasladarse de manera directa a nuestra plaza. De una u otra manera, a medida que pasan los días parece más claro el convencimiento del mercado de que el crack de los papeles argentinos o encontró algo así como un piso, o ha finalizado. Con manifestaciones varias, un Presidente que si bien parece no querer ponerle el cuerpo a ningún acto que lo perturbe pero que por primera vez ayer reconoció que hubo "termas de nuestra propia gestión" en la raíz de la actual crisis económica, y un ministro de Hacienda de viaje, buscando convencer a los principales inversores institucionales que renueven su fe en el proyecto macrista antes que los duros datos de una economía en crisis los ayunten aún más, lo de ayer fue meritorio.

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