23 de abril 2009 - 00:00

Fidel “interpreta” a su hermano

La Habana - El líder cubano Fidel Castro afirmó que el presidente estadounidense, Barack Obama, malinterpretó la oferta de su hermano Raúl de liberar a presos políticos.

En un artículo publicado ayer, Castro ratificó la posición invariable de Cuba frente a Estados Unidos: el fin del embargo vigente desde 1962 y un canje -no liberación unilateral- de opositores encarcelados por cinco cubanos condenados en ese país bajo cargos de espionaje.

«Sin duda que el Presidente interpretó mal la declaración de Raúl», escribió el ex gobernante, tras recordar que Obama calificó como «señal de avance» el que su hermano se dijera dispuesto a hablar incluso de derechos humanos y presos políticos.

El comentario de Fidel provocó la reacción inmediata de Washington. «Podemos ver que comienza a haber un debate. Creo que es un régimen que está finalizando», dijo la secretaria de Estado, Hillary Clinton, quien días antes había celebrado la «apertura» de Raúl Castro (ver aparte).

«Al afirmar el presidente de Cuba que está dispuesto a discutir cualquier tema con el presidente de Estados Unidos, expresa que no teme abordar cualquier tipo de asunto. Es una muestra de valentía y confianza en los principios de la Revolución», aclaró el líder comunista de 82 años, alejado de la presidencia por enfermedad.

En víspera de la Cumbre de las Américas del fin de semana en Trinidad y Tobago, Raúl Castro aseguró en un discurso en Venezuela que está dispuesto a discutir con Obama «todo», pero sin la «más mínima sombra» sobre la soberanía y la autodeterminación de su país. Además, reiteró la oferta que lanzó en diciembre de cambiar a opositores presos en Cuba -para La Habana «mercenarios» de Washington-, por cinco agentes que purgan desde 2001 penas por espionaje que en algunos casos llegan a la cadena perpetua en Estados Unidos.

Señales

«Nadie debe asombrarse» de que Raúl hablara de esa posibilidad, señaló Fidel Castro, al recordar que Cuba liberó a anticastristas derrotados en la invasión de Bahía de Cochinos en 1961 a cambio de 53 millones de dólares en medicinas y alimentos.

Pero las declaraciones de Raúl Castro dispararon las expectativas y fueron leídas como señal de «apertura» no sólo por Obama sino también por presidentes de América Latina, entre ellos la argentina Cristina de Kirchner, quien lo destacó así en su discurso en la Cumbre.

En su texto, Fidel también respondió a la propuesta que hizo Obama al Gobierno de Cuba de reducir el «enorme recargo» que aplica a las remesas enviadas desde Estados Unidos, como «gesto» y ejemplo de «cooperación».

«Todos los países cobran determinadas cifras por la transferencia de divisas. Si son dólares, con más razón debemos hacerlo, porque es la moneda del Estado que nos bloquea», argumentó Castro.

Previo a la Cumbre, Obama, que no habla de quitar el embargo, había liberado los viajes y el envío de remesas de cubanoestadounidenses a Cuba, una medida aplaudida por los cubanos pero considerada por Fidel «mínima» aunque «positiva».

Fidel Castro exigió este miércoles una vez más que Obama levante el embargo. «No lo inventó, pero lo hizo suyo igual que otros diez presidentes de Estados Unidos. Se le puede augurar por ese camino un fracaso seguro como el de todos sus predecesores», opinó.

Castro hizo suyas las palabras que dijo en una ocasión el presidente nicaragüense Daniel Ortega -con quien se reunió el martes durante cuatro horas- al Gobierno de Estados Unidos: «¡Nicaragua no tiene que cambiar, los que tienen que cambiar son ustedes!».

Agencia AFP

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