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Fiesta del campo: la soja subió el 4%; llegó a su máximo en 26 meses

El precio de la soja acumula, así, un incremento de casi un 28% en lo que va del año, con un ascenso de u$s 106,27 desde los u$s 382,05 con los que finalizó 2009. Si bien se está lejos de los precios récord de 2008, año en el que la tonelada llegó a costar u$s 609, los valores actuales están en el mejor nivel desde la crisis financiera internacional que explotó en Estados Unidos en 2008.
La noticia del imparable ascenso de la soja también se festeja en el Gobierno, ya que la comercialización de este cultivo es lo que mayores ingresos fiscales genera por retenciones a las exportaciones. Esta semana, el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, ratificó que oficialmente se prevé una cosecha récord de 103 millones de toneladas de granos para la campaña agrícola 2010-11, de las cuales más de la mitad corresponde a la soja, el principal producto de exportación (en poroto o sus derivados, como el aceite y la harina). La producción de la oleaginosa de la Argentina, el tercer exportador mundial, se estima en 52 millones de toneladas para la campaña 2010/11.
La cotización de la soja, al igual que la del resto de los commodities, comenzó a crecer vertiginosamente hace una semana tras conocerse que el Gobierno estadounidense de Barack Obama emitirá unos u$s 600.000 millones. Esa cifra será captada en bonos del Tesoro de los Estados Unidos por parte del Banco Central de ese país, lo que desembocará en una fuerte emisión de divisas que presiona a la baja global del dólar y, por consecuencia, empuja al encarecimiento a las materias primas. En este sentido, el vicepresidente de la Corredora Panagrícola, Ricardo Baccarín, dijo ayer a este diario que el precio «venía subiendo por el dólar débil que hacía que los inversores optaran por los commodities, pero ahora esto es únicamente de los granos».
Es que la fuerte suba se impulsó tras conocerse las nuevas estimaciones de producción y reservas de granos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). El organismo redujo su estimación de la cosecha estadounidense a 91,85 millones de toneladas, contra 92,76 millones de toneladas previstas en octubre, por rendimientos inferiores a lo esperado. En cambio, las estimaciones de exportaciones del país fueron reajustadas al alza, bajo el efecto de la fuerte demanda china. Como resultado, el stock de soja estadounidense para el fin de la temporada se estima a partir de ahora en 5 millones de toneladas, contra más de siete en octubre y más de nueve en septiembre.
«Es una cifra muy alta: no queda más soja disponible en Estados Unidos por las exportaciones», aseguró Bill Nelson, de Doane Advisory Services. «La señal que el mercado envía a los agricultores brasileños y argentinos es de sembrar más», dijo.
En ese escenario, la Argentina puede sacar una ventaja importante dado que la demanda de China y de la India continúa firme y el país tiene buenos pronósticos climáticos para la próxima campaña, a diferencia de otros países productores. «China está agresivo en la compra. Todos los países están demandantes, también de harina y aceite», dijo ayer a Ámbito Financiero el presidente de la corredora de granos y cereales Artegran, César Gagliardo. Aunque advirtió sobre las dificultades climáticas que podrían aparecer en el verano con el fenómeno de La Niña que genera sequías en América Latina. «La Niña no deja de ser algo para observar en Brasil y la Argentina», añadió.
Mientras Baccarín señaló que las 19 millones de hectáreas para la soja no cambiarán en la Argentina pese a la coyuntura de suba en precio, Gagliardo señaló que «esto puede incrementar la siembra si el precio del girasol y el maíz se queden atrás». Advirtió que el nivel de retenciones en ambos cultivos puede hacerlos menos rentables, e incentivará a los productores al cultivo de soja.


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