Filósofos griegos en un policial

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Querofonte, amigo de infancia de Sócrates y uno de sus discípulos, va al Oráculo de Delfos a preguntarle al dios Apolo si hay alguien más sabio que Sócrates. El dios a través de la pitonisa le contesta: no. A este hecho cierto, recogido por fuentes históricas, la novela inventa una segunda pregunta sobre el final del filósofo. La respuesta es "su muerte será violenta, a manos del hombre de la mirada más clara". Esto se relaciona con el nacimiento de Perseo, un niño de "la mirada más clara", cuyo padre lo entrega para que lo maten sospechando que no es su hijo (el autor toma lo que le viene bien de mitos, poemas y tragedias).

Así se inicia esta novela histórica que lleva a recorrer durante 27 años Atenas y Esparta hace 2.454 años, extraordinario tiempo en que gobernó Pericles, y utiliza para interesar al lector el enigma de un falso thriller. Si es sabido que Sócrates, tras un juicio que lo involucra por lo subversivo de sus ideas, elige el veneno, la cicuta, y no el exilio, qué novedad es ésta de un asesinato violento. Pero al madrileño Marcos Circot le gusta descubrir un crimen donde no lo hay, y así se volvió best seller por "El asesinato de Pitágoras", que ahora se usa en las escuelas. Ha elegido la Grecia Antigua como su centro de interés narrativo. Explica: si a los pensadores anteriores los llamamos presocráticos es porque "Sócrates, uno de los personajes más importantes de todos los tiempos en la historia del pensamiento, y por tanto de la humanidad, marca un antes y después".

Con ese didactismo paseará al lector por la vida cotidiana de Grecia, las mujeres adoradas y las maltratadas, los juegos olímpicos, las guerras donde Sócrates fue soldado, el teatro donde nació la tragedia y la comedia, el surgimiento de la democracia y de los demagogos, las batallas "que dejan en susurro el amor" para que después reaparezca más intenso, las peripecias de los aprendices, como Platón. Con todo eso, Sócrates pasa a ser un personaje secundario, Perseo el protagonista, y el narrador omnisciente demasiado omnisciente. Con afán pedagógico se plantea "una novela para entretener y aprender.

Máximo Soto




= Marcos Chicot "El asesinato de Sócrates" (Bs. As., Planeta, 2017, 761 págs.)

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