5 de enero 2010 - 00:00

Final del fuego: murió ayer Sandro a los 64 años

El milagro que no pudo ser: Sandro murió ayer en Mendoza, y sólo tres semanas atrás, cuando se le practicó la traqueotomía debajo de las cuerdas vocales, aún muchos soñaban con verlo volver a cantar.
El milagro que no pudo ser: Sandro murió ayer en Mendoza, y sólo tres semanas atrás, cuando se le practicó la traqueotomía debajo de las cuerdas vocales, aún muchos soñaban con verlo volver a cantar.
La esperanza de sus fans y de la ciencia se extinguió ayer a las 20.40. Después de una encarnizada batalla de un mes y medio, murió Sandro, a los 64 años, en el Hospital Italiano de Mendoza, donde había recibido un doble trasplante de corazón y pulmones el último 20 de noviembre. Pocos pacientes, en su estado, habrían resistido tamaña pugna: su deteriorado cuerpo, que padecía desde hacía más de una década graves trastornos de naturaleza pulmonar, no parecía el más propicio para recibir los órganos jóvenes que le trasplantaron (el donante tenía 22 años). Resistió hasta donde pudo, se sometió disciplinadamente a las indicaciones de los médicos y superó cinco operaciones sucesivas hasta ayer.

Pero no fue posible el milagro que se esperaba porque, sin duda, un milagro así estuvo siempre en los cálculos: hasta cuando se le practicó la traqueotomía se aclaró que se le hacía por debajo de las cuerdas vocales, como a José Carreras durante su leucemia, con la esperanza de volver a verlo cantar alguna vez en el futuro. En sus condiciones, era un exceso de optimismo.

Los numerosos fans que acampaban a las puertas del Italiano, donde habían levantado un pequeño templo, recibieron la noticia anunciada por el doctor Claudio Burgos con congoja, aunque luego de una sucesión de llantos y abrazos recíprocos entre sus «nenas», la calma regresó poco a poco. Algunos de ellos reclamaron que sus restos fueran velados en Mendoza, aunque esa posibilidad fue perdiendo fuerza. Al cierre de esta edición, se ignoraba dónde se lo despediría, así como también si sería trasladado en un avión de la Fuerza Aérea o de línea. En Banfield, alrededor de su casona y habitual Meca de peregrinaciones, también comenzaban a reunirse anoche sus dolientes fanáticas. Entre las primeras reacciones públicas que se conocieron, Susana Giménez afirmó que, para ella, era «como si se hubiera muerto Gardel», en tanto que Mirtha Legrand aseguró que «Roberto ya es un mito».

Las últimas dos operaciones debieron realizársele ayer como consecuencia de un «shock séptico generalizado» que le afectó la zona bronquial y se le expandió a la sangre. «La situación puede o no ser reversible», advirtió pasadas las siete de la tarde Claudio Burgos, uno de los médicos que atendían al cantante, al informar sobre la «situación crítica» en que éste había ingresado durante la jornada, término que se manejó durante toda su internación.

La primera intervención del día tuvo como objetivo colocarle un «stent traqueal bifurcado», para poder hacer frente a un orificio de 0,7 centímetros en la zona bronquial izquierda. Por la tarde, el cantante fue sometido a una nueva intervención por presentar problemas en la zona bronquial.

El cardiólogo Sergio Perrone explicó que desde la primera perforación bronquial, la salud de Sandro corría alto riesgo: «y ya lleva cuatro», especificó. «Estamos haciendo todo lo que podemos hacer», indicó Perrone sin ocultar su preocupación. Al dar a conocer el parte médico, los especialistas detallaron que Sandro presentaba «una mala irrigación, desnutrición, asistencia respiratoria prolongada». En tanto, desde el sector hemoterapia del Hospital Italiano pidieron de manera urgente la donación de sangre, dado que las reservas que tenía el hospital se estaban terminando, como consecuencia del estado delicado de Sandro.

Sandro fue operado cinco veces desde el doble trasplante cardiopulmonar que se le realizó tras padecer durante 11 años un enfisema pulmonar crónico, según él mismo decía producto de su adicción al tabaco, lo que le había causado numerosas internaciones en un sanatorio privado de Buenos Aires, antes de viajar a Mendoza para que se le practicara el trasplante.

El cantante, incluso, realizó conciertos ayudado por un respirador, hasta que su enfermedad no le permitió subir más a los escenarios. La última operación, antes de las dos de ayer, había sido el 22 de diciembre pasado, cuando presentó complicaciones en la tráquea.

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