14 de mayo 2012 - 00:00

Final con las luces bajas

Final con las luces bajas
Lo del viernes, si algo dejó, fue posiblemente al reingreso del mercado local a la caravana internacional. Después de hacer su propio -tan fastuoso como inexplicable- juego en primeras ruedas, la última fecha mostró al Merval dentro de la nebulosa que acompañó a todos.

El exterior remató la etapa dentro de serias preocupaciones europeas (nuevamente con Grecia como foco de atención), en Wall Street no se pudo conseguir un duplicado de lo anterior, donde había cortado la racha de seis negativas, cayendo casi un 0,3 por ciento. Replicado en el Bovespa, que debió marcarse con un 0,43% de descenso en la despedida. Ni en los asiáticos se hallaron buenas respuestas, por lo cual solamente con alguna nueva «mano mágica», Buenos Aires podía evadirse de tal onda negativa global. No la hubo, todo fue recogimiento de velas, para terminar levantando el mínimo de «2.292» -que lo hacía volver a perforar el piso- dejándolo en precario nivel de «2304», sumamente condicional. Perjuicio porcentual de tono muy leve, sólo el 0,10% en la plantilla líder, inclusive con signo positivo en el orden general -Bolsa- del 0,38%.

Diferencias con «40» alzas -mayoría del panel general- contra «31» en baja. Todo lo hecho, en un río de volumen semiseco, apenas con $ 35 millones de efectivo.

 La semana: lunes y en especial el martes y su 6% le dieron al Merval un saldo exclusivo: ganar un 4% en la semana. En tanto, el Dow perdió un 1,7% y el Bovespa cayó en términos del 2,3%. Logro de patas cortas, artificial, que después se fue deshilachando. La Bolsa, insólita.

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