14 de diciembre 2022 - 00:00

Finalistas

una postal. Se viene repitiendo: el plantel argentino festejando con la gente ante un nuevo triunfo. Argentina venció a Croacia en Lusail y es finalista.
una postal. Se viene repitiendo: el plantel argentino festejando con la gente ante un nuevo triunfo. Argentina venció a Croacia en Lusail y es finalista.

No despierten a la ‘Scaloneta’. Déjenla seguir soñando. Queda un partido más para despertarla. Noventa minutos que pueden significar la gloria. Déjenla seguir soñando. Esta Selección Argentina tiene alma, corazón y vida... porque sus jugadores dejan el alma en cada pelota, porque tienen un corazón que no entra en ningún cuerpo humano y porque deja la vida en la cancha. Por todo eso, Argentina venció en forma categórica a Croacia, vigente subcampeón mundial, por 3-0 y jugará el domingo, desde las 12, su sexta final en la historia de la Copa del Mundo ante el ganador del partido que hoy disputarán Francia y Marruecos.

Atrás quedó el amargo debut ante Arabia Saudita; atrás quedó ese primer tiempo intranquilizante ante México. La ‘Scaloneta’ supo reponerse, con la magia de Lionel Messi, a quien ya nadie pero nadie debe discutir como el mejor jugador del mundo. La ‘Pulga’ se preparó especialmente para disputar y ganar este Mundial y la Argentina se mueve a su compás, con un coro de ángeles que lo secundan en gran nivel y con un cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni -el más joven del Mundial- con una capacidad táctica admirable, que supo como plantearle el juego a cada rival y adaptar el equipo a distintos sistemas.

Argentina fue de menor a mayor en este Mundial y quedó a un partido de levantar una nueva copa. Cuando parecía que el sistema se iba a resentir con la baja de Giovanni Lo Celso, apareció Alexis Mac Allister, quien terminó ganándose la confianza del entrenador y la titularidad. Cuando Leandro Paredes no llegaba en un 100% a su nivel en el comienzo de la Copa, apareció Enzo Fernández. Rodrigo de Paul fue levantando partido tras partido hasta convertirse en una usina de despliegue y de voluntad, con una envidiable prodigalidad aun cuando jugó con alguna molestia muscular, como contra Holanda. Y porque apareció una de las máximas revelaciones de este plantel, Julián Álvarez, quien no solo está en estado de gracia con el gol, sino que literalmente se “come la cancha”, apretando en campo rival, jugando y asociándose con Messi.

Precisamente ante Croacia, Messi y Julián armaron el Pesebre del triunfo en las vísperas de esta Navidad. El delantero del PSG, de penal, a los 33 minutos del primer tiempo, y el del Manchester City, con un doblete, a los 39 de la primera etapa y a los 24 del complemento, tras una gran jugada de la ‘Pulga’, le dieron el triunfo a la Argentina.

La Selección desplegó un gran nivel de juego con Messi como abanderado y con un intratable Julián Álvarez. En el inicio, el equipo de Scaloni buscó hacerse dueño de la pelota de la mano de Enzo Fernández y el resto de los mediocampistas que lo acompañaron, mientras intentó lastimar por las bandas, con los desbordes de Nahuel Molina y de Nicolás Tagliafico, de gran desempeño. Por su parte, Croacia respondió con una rápida reacción que le permitió recuperar la pelota y hacerse dueña total del control, con Luka Modric como eje central distribuyendo el juego, pero sin peso ofensivo.

El dominio por parte del conjunto balcánico se extendió durante varios minutos, pero Argentina logró destrabar el juego apostando al contraataque y en una ráfaga de cinco minutos anotó dos goles: primero Messi convirtió de penal y luego Álvarez, tras una serie de rebotes y a pura potencia, firmó el 2-0, luego de una corrida espectacular.

En el complemento, el técnico croata Zlatko Dalic realizó tres variantes en su equipo, en las que apeló a futbolistas de características ofensivas para acorralar a los de Scaloni, que se mostraron seguros en la última línea y nuevamente de contraataque, casi estiran diferencias con una acción de Messi que tapó el arquero Livakovic.

Ante los cambios propuestos por el conjunto croata, Argentina modificó su esquema con el ingreso de Lisandro Martínez y con esto no solo reforzó la última línea, sino que liberó el juego por las bandas. Luego de una gran acción individual de Messi, quien se metió en el área después de amagar y de “sacar a pasear” a Josko Gvardiol, desbordó por la línea y asistió con toque atrás a Álvarez para que el cordobés sentencie el 3-0.

Tras el último tanto, Argentina dominó el juego a su estilo y no pasó sobresaltos ante un rival que sintió el efecto de no poder revertir la historia. De esta manera, el equipo de Scaloni y Messi buscarán alcanzar la gloria máxima del fútbol mundial el próximo domingo luego de 36 años. La última vez que la Selección se alzó con la Copa del Mundo fue en México 1986, de la mano de otro astro, de otro genio del fútbol: Diego Armando Maradona. Ahora Messi busca continuar con su legado.

Dejá tu comentario