Luciano Garay y el pianista José Luis Juri en un momento del recital dedicado a música de cámara de inspiración religiosa.
Música de cámara de inspiración religiosa. M. Philibert (soprano) y L. Garay (barítono). J. L. Juri (piano). Obras de Bach, Haendel, Bramhs y otros (Catedral de San Isidro).
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«El camino del santo», música clásica en San Isidro, acaba de cerrar su segunda edición. Este festival se cumple en distintos ámbitos de la ciudad (iglesias, Catedral, Villa Ocampo, etc.) y en esta oportunidad se desarrolló desde el miércoles santo hasta ayer domingo de Pascua, con la participación de diferentes artistas.
El concierto al que asistió este diario se llevó a cabo en el inmejorable recinto de la restaurada Catedral, donde se ofreció un recital de cámara con la soprano Mónica Philibert y el barítono Luciano Garay, ambos artistas del Teatro Colón. Aun con las dificultades acústicas que conlleva el canto en ese espacio, el recital tuvo su mérito por exponer un programa que incluía una serie de piezas del repertorio camarístico de inspiración religiosa, entre ellas barrocas, románticas y contemporáneas, hasta una del catalán Federico Mompou, «Cantar del alma».
Mónica Philibert, de registro amplio, bello timbre y sutilezas expresivas y Luciano Garay, con una emisión plena, cantaron de la mejor manera, acompañados en piano por José Luis Juri, atento a las inflexiones vocales y con pulida técnica instrumental. Se sucedieron arias de Bach y Haendel (tomadas de sus respectivos oratorios «La Pasión según San Mateo» y «El Mesías»), Bramhs, Max Reger, Fauré y el citado Mompou, para finalizar el concierto con canciones de Schumann y Schubert a dúo. El último de ellos, «Ave María», debió ser fragmentariamente repetido luego de los insistentes aplausos del público que asistió a la Catedral.
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