FMI, optimista en la crisis: el mundo va a crecer un 4,5%

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EN EL CASO DE LAS ECONOMÍAS EMERGENTES PREVÉ UNA INFLACIÓN SUPERIOR AL 6% ESTE AÑO

El Fondo Monetario presentó su nueva revisión del informe sobre Perspectivas de la Economía Mundial (WEO, sus siglas en inglés), donde proyecta que el mundo crecerá un 4,5% en 2010 y un 4,25% en 2011. Respecto de la última estimación de abril de este año, se crecerá medio punto más, básicamente por el repunte de la actividad durante el primer semestre. Para 2011, el FMI no modificó su estimación, aunque alerta que los riesgos a la baja actividad «han aumentado drásticamente en medio del resurgimiento de las turbulencias financieras». En este sentido, la revisión de los pronósticos dependerá «de la implementación de políticas orientadas a restablecer la confianza y la estabilidad, particularmente en la zona del euro».

Insiste el organismo en que las economías avanzadas «deberían centrarse en una consolidación fiscal que inspire confianza, en especial, en políticas encaminadas a reforzar las perspectivas de crecimiento a mediano plazo, como las reformas de los sistemas tributarios y de prestaciones». También reitera la necesidad de avanzar en «una reforma del sector financiero». A nivel global, el informe observa que hubo «indicios alentadores de crecimiento de la demanda privada» y remarca que la producción industrial y el comercio registraron tasas de crecimiento de dos dígitos y resalta que «el crecimiento será vigoroso en muchas economías emergentes y en desarrollo».

Las economías emergentes y en desarrollo serán destinatarias de «mayores flujos de capital». Si bien reconoce que los precios de muchas materias primas se redujeron por las turbulencias en los mercados financieros, admite que los precios se han recuperado en los últimos meses. Para el FMI, la proyección del precio del petróleo se revisa hacia la baja a u$s 75,3 el barril en 2010 y a u$s 77,5 el barril en 2011 (frente a u$s 80 y a u$s 83, respectivamente, en la edición de abril).

Respecto de la inflación, en las economías avanzadas se mantendrá entre el 1,25% y el 1,5% en 2010 y en 2011. En cambio, en las economías emergentes y en desarrollo se prevé que el costo de vida aumente al 6,25% en 2010 antes de reducirse al 5% en 2011. En 2011, se prevé que el crecimiento del producto en las economías emergentes y en desarrollo se reducirá al 6,5% sobre una base anual. Las principales economías emergentes de Asia y de América Latina siguen encabezando la recuperación.

Según el FMI, «la consolidación fiscal a mediano plazo» favorecerá el crecimiento y por eso recomienda a los países que «implementen estrategias ambiciosas y creíbles para reducir los déficits fiscales a mediano y largo plazo». Al respecto, sugiere:

  • Incluir la adopción de leyes que establezcan metas multianuales obligatorias.

  • Poner énfasis en la aplicación de medidas de política para reformar las prestaciones de los sistemas de pensiones y de salud pública. 

  • Reducir de manera permanente el gasto no vinculado con las prestaciones. 

  • Mejorar las estructuras tributarias y reforzar las instituciones fiscales.

    A juicio del organismo, la implementación de estas medidas «contribuirá a mitigar el tipo de efectos adversos a corto plazo sobre la demanda interna». Aunque, en otra parte del Panorama el Fondo, señala que la mayoría de los países avanzados «no debe aplicar una política más restrictiva antes de 2011, porque ello podría socavar la incipiente recuperación, pero no deberían reforzar el estímulo». En tanto, a las economías avanzadas y emergentes de rápido crecimiento les recomienda que comiencen «ahora a implementar una política restrictiva». Y, para las economías de aquellos países que cuentan con superávits externos excesivos y niveles de deuda relativamente bajos, opina que deben aplicar «restricciones monetarias y ajuste del tipo de cambio para facilitar el reequilibrio necesario hacia la demanda interna».

    Finalmente, vuelve a insistir con la necesidad de acelerar la reforma del sistema financiero. Para el FMI, en muchas economías avanzadas se necesita continuar con «recapitalización bancaria, la consolidación, resolución y reestructuración bancarias, y la reforma regulatoria», así como «reforzar la transparencia». En este sentido, el organismo recomienda que «deberán establecerse planes y calendarios creíbles y coherentes para implementar la reforma regulatoria y reducir la incertidumbre» y, asimismo, evitar la aplicación «de medidas unilaterales».
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