14 de marzo 2014 - 00:00

FMI, preocupado por el caso Argentina vs. buitres

Thomas  Griesa
Thomas Griesa
Washington - El Fondo Monetario reiteró su "profunda preocupación" respecto de las "implicancias sistémicas" que puede tener sobre los procesos de reestructuración de deuda la disputa judicial que llevan adelante la Argentina y los fondos buitre en la Justicia de los Estados Unidos.

"El Fondo continúa profundamente preocupado respecto de las amplias implicancias sistémicas que la decisión de la Corte inferior (de Nueva York) pueda tener para el proceso de reestructuración de deuda en general", afirmó ayer el vocero de la institución, Gerry Rice, en el marco de la conferencia de prensa que brinda cada jueves por medio.

El FMI, que sigue de cerca el litigio judicial entre la Argentina y los tenedores de bonos que permanecen en situación de default, desde hace un tiempo viene advirtiendo las consecuencias que podrían tener sobre el sistema financiero internacional una ratificación de la Corte Suprema de EE.UU. de las decisiones tomadas por los tribunales inferiores de Manhattan.

En un documento del mayo de 2013 el FMI ya había sostenido que de ratificarse los fallos de la Justicia neoyorquina "podrían probablemente dar mayor ventaja" a los tenedores de bonos que no ingresaron a los canjes de deuda de 2005 y 2010. También indicó que, de darse ese escenario, "podría hacer el proceso de reestructuración más complicado".

Argumentos

La "preocupación" advertida ahora por el vocero del FMI con respecto a la causa que enfrenta a la Argentina con fondos buitre, coincide con uno de los argumentos de los abogados que representan al país en la apelación presentada ante la Corte Suprema el 18 de febrero. Allí, el Gobierno argentino pidió que sean revisadas las decisiones tomadas por tribunales inferiores de Nueva York, a las que calificó de "erróneas" debido a que impedirían al país "efectuar el pago de los cupones de deuda en cumplimiento de obligaciones, que se están pagando en tiempo y forma conforme a sus términos". Las decisiones objetadas por Argentina son las adoptadas, en primer término por el juez neoyorquino Thomas Griesa, y luego por la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que establece un método de pago a los tenedores de bonos que no ingresaron en los canjes de deuda, por un monto aproximado de 1.330 millones de dólares como resarcimiento del 100% de los bonos en situación de default que mantienen en su poder.