31 de agosto 2010 - 00:00

Ford avanza con vehículos “verdes”

Como parte de su estrategia global, Ford Motors está apostando fuerte al desarrollo de nuevas tecnologías para reducir el consumo de combustible y las emisiones de CO2, en busca de automóviles amigables con el medio ambiente.

Ford experimenta con vehículos eléctricos, híbridos y a hidrógeno.
Ford experimenta con vehículos eléctricos, híbridos y a hidrógeno.
Dearborn - Ford Motors presentó en su centro de desarrollo, vehículos híbridos, eléctricos y a hidrógeno, algunos disponibles en los mercados de Estados Unidos y Europa y otros que están por ingresar en línea de producción. Dentro de los autos «verdes», el primero que se destacó, sobre todo por su aceptación en el mercado norteamericano, fue el Flex, un crossover para siete ocupantes que incorporó como opción un motor con sistema EcoBoost. Equipado con un doble turbo cargado con inyección directa, el motor naftero de 3.5 litros de seis cilindros proporciona una potencia comparable con la de un V8, lo que le permite un ahorro considerable de combustible.

Otra de las opciones a favor del medio ambiente son los autos híbridos, un concepto que en la Argentina llegó de la mano de Toyota con el Prius. Esta tecnología nació no sólo como alternativa para ahorrar combustible y achicar la emisión de CO2, sino también como una opción para la baja autonomía que proporcionan las baterías eléctricas. Los híbridos tienen un motor de combustión que moviliza un generador, el cual carga otro motor eléctrico y el usuario puede optar por utilizar sólo nafta, electricidad o ambas, dependiendo de las condiciones.

El Ford Escape, el primer utilitario deportivo compacto híbrido, es producido desde 2004 y el más eficiente en cuanto a combustible en el mundo, con una autonomía de más de 14,5 kilómetros por litro en zona urbana.

A ese modelo bimotor, la compañía sumó el Fusion híbrido plug, un automóvil equipado con una batería de ion de litio que puede ser cargada con corriente eléctrica residencial. El nuevo Fusion ingresó en línea de producción en 2009 y permite recorrer casi 50 kilómetros sólo con el motor eléctrico. Además utiliza un sistema de freno regenerativo, el cual toma la energía producida en el momento de detener el auto y la utiliza para recargar la batería. «Así, la mayoría de los traslados rutinarios en ciudad se pueden realizar usando energía de red y el tanque de nafta queda para viajes largos», estimaron desde la empresa.

Autos con emisión cero

Las vedettes del encuentro, en el que pudieron ser testeados en pista todos los autos mencionados, fueron el Focus eléctrico y el Focus Fuel Cell a hidrógeno. Ambos, a diferencia de los híbridos, no generan emisión de dióxido de carbono.

El Focus impulsado por completo a batería eléctrica no sólo no genera C02, sino que además tampoco produce ruido alguno, y la única forma de determinar si está encendido es mirando el colorido tablero de led. Este auto entrará en producción a finales del año próximo, según confirmaron fuentes de Ford a este diario y esperan obtener «una distancia máxima de 161 kilómetros con una carga».

Por su parte, el Focus a hidrógeno funciona a partir de la reacción química producida cuando ese gas entra en contacto con el oxígeno en el aire. Ésta produce la electricidad que permite mover el automóvil, y el «desperdicio» que sale por el caño de escape es agua pura. Si bien los autos impulsados por electricidad no generan emisiones, la industria que proporciona la energía eléctrica es de las más contaminantes del planeta. Del total de las emisiones de C02 en el mundo, el 30% proviene de los vehículos terrestres. Este porcentaje podría decrecer en gran número gracias a las nuevas tecnologías aplicadas por las automotrices, pero para que esas soluciones sean sustentables en el futuro, son necesarias «políticas activas por parte de los Estados en la búsqueda de producir energía limpia», estima John Viera, director de Sustentabilidad y Política Ambiental de Ford.



* Enviado especial a Estados Unidos

Dejá tu comentario