2 de diciembre 2008 - 00:00

Ford vende Volvo, su última europea

Detroit - Ford admitió ayer que podría vender su marca sueca Volvo, por las dificultades económicas en que se halla inmersa y en el marco de un plan para mejorar su situación financiera.

Alan Mulally, CEO de la automotriz estadounidense, dijo en un comunicado distribuido ayer que «dadas las dificultades externas sin precedentes que encaran Ford y todo el sector, es prudente que evaluemos nuestras opciones sobre Volvo. A medida que avancemos en esta revisión, nos comprometemos a tomar la mejor decisión tanto para Ford como para Volvo».

El comunicado agrega que el estudio de la situación de Volvo podría insumir varios meses; durante ese lapso seguirán aplicando el plan de reestructuración de la subsidiaria sueca, junto con su CEO Stephen Odell. En el comunicado se incluye un párrafo atribuido a este ejecutivo: «Seguridad, cuidado del ambiente y diseño escandinavo contemporáneo seguirán siendo los cimientos sobre los que edificaremos una empresa más sólida para el futuro».

Ford, en medio de la peor crisis financiera de la historia del sector, ya se deshizo de las británicas Aston Martin, Jaguar y Land Rover, buscando recortar sus pérdidas y lograr liquidez. Volvo es hoy la única marca de Europa que conserva Ford, tras dos décadas de buscar diversificar sus negocios adquiriendo empresas en ese continente.

El anuncio de Ford llega horas antes de que Mulally, Robert Nardelli (Chrysler) y Richard Wagoner (General Motors) concurran al Congreso de Estados Unidos para fundamentar su pedido de auxilio oficial para capear la peor tempestad que haya atravesado el sector automotor en su historia.

Las «Big Three» habían recibido u$s 25.000 millones el mes pasado, una frugal pitanza frente a sus actuales urgencias de efectivo: pedirán más créditos por una suma igual.

El presidente electo Barack Obama declaró que la industria automotriz era demasiado importante como para permitir que desaparezca; sin embargo, también aseguró que el Estado no hará ningún «cheque en blanco» sin la garantía de transformaciones a largo plazo por parte de los constructores.

Dejá tu comentario