6 de mayo 2010 - 00:00

Fracasó cumbre de Zapatero y Rajoy por plan anticrisis

El primer ministro español, José Luis Rodríguez Zapatero, recibió ayer el jefe de la oposición, Mariano Rajoy, en el Palacio de La Moncloa ante la gravedad de la crisis financiera.
El primer ministro español, José Luis Rodríguez Zapatero, recibió ayer el jefe de la oposición, Mariano Rajoy, en el Palacio de La Moncloa ante la gravedad de la crisis financiera.
Madrid - El presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de la oposición, Mariano Rajoy, acordaron ayer agilizar las fusiones entre las cajas de ahorro, en un encuentro en el que no lograron zanjar sus diferencias sobre cómo salir de la crisis. El pacto establece reformar la ley que regula las cajas de ahorro antes del 30 de junio y dinamizar las fusiones entre estas entidades ligadas a los gobiernos regionales, muy afectadas por el derrumbe del sector inmobiliario.

De la reunión salió también un claro apoyo del líder opositor a la participación española en el plan de rescate financiero de Grecia, al que España aportará 9.800 millones de euros (u$s 12.500 millones), respaldo que agradeció públicamente Zapatero. Pero no hubo un mensaje conjunto, pese a la gravedad de la crisis y a la gran volatilidad de los mercados, que presionan a España ante el temor de un contagio de la crisis.

La reunión se produjo tras el martes negro que sufrió la Bolsa española, con la segunda mayor caída del año (5,41%), provocada por las presiones especulativas sobre España. Ayer, la Bolsa de Madrid volvió a retroceder, un 2,27%, con un nuevo mínimo anual, después de que la deuda española a largo plazo se deteriorara y la calificadora Mooddy's pusiera en revisión la de Portugal.

Problema político

Para algunos analistas financieros, el problema que afecta a los mercados es de carácter político, ya que los líderes de los países de la eurozona, que comparten la moneda única, tardaron demasiado en reaccionar en la adopción de su plan de rescate de Grecia, lo que permitió que se instalen la desconfianza y el temor en los mercados. Rajoy
declaró que transmitió a Zapatero el apoyo de su partido al préstamo de ayuda a Grecia porque «nuestra apuesta económica es el euro» y «la mejor manera de defender al euro y a España es apoyar a Grecia». Pero, al mismo tiempo, reprochó al presidente español su falta de decisión para realizar las reformas necesarias. «En España no hay crédito para las empresas ni para las familias y sin crédito no hay inversión. Y sin inversión no hay empleo», por lo que «para que vuelva el crédito, hay que sanear el sistema financiero, capitalizarlo y reestructurarlo». Para ello, reclamó un plan que englobe las medidas que necesita ahora el país.

En España la crisis económica hizo foco, sobre todo, en la destrucción de puestos de trabajo, lo que dejó 4,6 millones de desempleados, más del 20% de la población activa. La receta del dirigente opositor, que ayer se presentó como «la alternativa», es reducir el déficit, proceder a una reestructuración del sistema financiero y hacer una reforma laboral. «La etapa de vacilaciones y de medias tintas se acabó, y no podemos estar pendiente por tiempo inmemorial de hacer la reforma laboral o de situar la reducción del déficit en 2013», agregó.

Sobre este último tema, en el que Zapatero reconoció que hay discrepancias, el jefe del Ejecutivo aseguró que España cumplirá con el objetivo fijado de reducir el déficit hasta el 3% del PBI, aunque se mostró a favor de hacerlo «de manera razonable» para evitar perjudicar el crecimiento. «El objetivo es llegar a 2013 con el 3% de déficit. Tenemos el plan para ello y desde luego si la economía vuelve a crecer, sin duda, será más fácil su pleno cumplimiento y el adelantamiento de los plazos», afirmó. Según Zapatero, se trata de lograr la reducción del déficit, pero no de hacerlo en «forma drástica», porque «compromete el crecimiento en una etapa en la que la inversión privada está muy retraída» y en la que ahora comienzan nuevos síntomas de despegue. España, según los últimos datos, tiene un déficit público del 11,2% del PBI.

Agencia EFE