La crisis de Farmacias del Dr. Ahorro llegó a su punto más crítico. La cadena de origen mexicano cerró todas sus sucursales en la Argentina luego de meses de problemas financieros, despidos, falta de mercadería y caída en las ventas (algo similar ocurrió en otros horizontes). El escenario se agravó tras la cesación de pagos de la compañía, que acumula cheques rechazados por más de $20 millones y una fuerte deuda con proveedores, empleados y organismos públicos.
- ámbito
- Negocios
- Farmacéuticas
Crisis y cierre total de Dr. Ahorro: la cadena farmaceútica bajó sus persianas tras no encontrar comprador
La cadena mexicana cerró sus 33 sucursales restantes tras meses de crisis financiera, recesión, despidos, falta de stock y caída en las ventas.
-
Bomba en el sector de los laboratorios: qué compañía rompió el mercado con una compra por u$s60 millones y cómo fue la operación
-
Hot Sale 2026: bancos y billeteras virtuales salen a ofrecer descuentos de hasta 55% y 24 cuotas sin interés
Persianas bajas en la sucursal de Farmacias del Dr. Ahorro ubicada en la esquina de avenida Córdoba y Uruguay, tras el cierre total de la cadena en la Argentina.
Ámbito había anticipado en enero el deterioro de la situación financiera de la empresa y el ajuste operativo que ya incluía cierres de locales y desvinculaciones. Ahora, el proceso escaló con el cierre definitivo de las 33 sucursales que todavía seguían activas.
La noticia también fue difundida por el medio especializado Pharmabiz.net, que confirmó este viernes el cierre total de las operaciones de la compañía en el país. Según publicó, la empresa acumulaba un rojo cercano a los u$s10 millones, además de deudas por alrededor de u$s5 millones con la seguridad social y otros u$s4 millones con proveedores.
Según pudo reconstruir este medio a partir de fuentes del sector y documentación judicial, la firma Energía y Vida de Argentina SA quedó prácticamente sin capital de trabajo y perdió acceso al crédito comercial tras la emisión de cheques sin fondos. A partir de ese momento, proveedores y droguerías comenzaron a exigir pagos en efectivo o directamente cortaron el suministro de medicamentos, situación que profundizó el desabastecimiento en las sucursales.
No se pudo vender y problemas para los empleados
Durante los últimos meses, la compañía intentó avanzar con un proceso de venta integral para encontrar un comprador que permitiera sostener la operación local. Sin embargo, las negociaciones no prosperaron y la empresa finalmente decidió bajar las persianas de las sucursales que todavía seguían activas en el país.
En paralelo, la empresa avanzó con un fuerte ajuste operativo que incluyó el cierre de al menos 10 locales y el despido de alrededor de 90 trabajadores tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en el interior del país.
Mientras tanto, en el mercado farmacéutico ya circula la posibilidad de una salida definitiva del país, mediante la venta de activos o transferencias parciales de habilitaciones.
El comunicado interno a los empleados
En medio del deterioro operativo, la compañía también comunicó formalmente la situación a sus empleados mediante una nota interna enviada a trabajadores de casa central y sucursales (ver a continuación).
“Allí informaron que, a partir de este viernes, las sucursales permanecerán cerradas hasta nuevo aviso y que no será necesario concurrir a los lugares de trabajo mientras continúe esa situación”, señalaron fuentes cercanas al proceso.
La empresa además reconoció que solo abonaría “un porcentaje del salario correspondiente” debido a las limitaciones financieras derivadas del concurso preventivo.
En el texto, la firma sostuvo que durante los últimos meses trabajó en un proceso de venta integral que finalmente no logró concretarse “por factores externos”, motivo por el cual avanzó luego con alternativas de venta parcial de sucursales.
Según el comunicado, actualmente existen tres propuestas elevadas a la sindicatura para vender locales individuales, con el objetivo de obtener fondos para regularizar salarios atrasados y sostener la mayor cantidad posible de puestos de trabajo.
Ámbito intentó comunicarse con la empresa para conocer detalles sobre el futuro de la operación en la Argentina, pero no obtuvo respuesta ante la negativa de la compañía a tratar públicamente el tema.
Un modelo que nunca logró consolidarse
Farmacias del Dr. Ahorro desembarcó en la Argentina en 2002, en pleno auge de los medicamentos genéricos tras la sanción de la ley de prescripción por nombre genérico. La cadena pertenece al Grupo Fénix de México y fue impulsada por el empresario Xavier González Zirión.
El esquema buscaba competir principalmente por precio mediante compras de gran volumen a laboratorios seleccionados y sin operar bajo el sistema de obras sociales y prepagas. El foco apuntaba a consumidores sin cobertura médica y con fuerte sensibilidad al precio. Sin embargo, el modelo nunca logró consolidarse plenamente en el mercado argentino.
Entre las principales limitaciones aparecieron las restricciones regulatorias provinciales, especialmente la imposibilidad de ingresar a la provincia de Buenos Aires, además de la fuerte competencia de farmacias tradicionales y cadenas con mayor escala.
Según reconstruyó pharmabiz.net, la empresa también dependió durante años del auxilio financiero desde México para sostener la operación local.
El deterioro comenzó a profundizarse en los últimos ejercicios con la caída del consumo, el aumento de costos fijos y la pérdida de financiamiento comercial.
La compañía incluso abandonó años atrás el mercado chileno, mientras que en la Argentina la situación financiera terminó por quedar atrapada en una espiral de deuda difícil de revertir.
Caída del consumo y crisis sectorial
El contexto general del mercado farmacéutico también agravó la situación. Según el Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB), las ventas de medicamentos registraron una caída interanual del 14%, con fuerte impacto en jubilados y pacientes crónicos.
Desde el gremio advirtieron además sobre una baja pronunciada en medicamentos bajo receta, una señal que genera preocupación por posibles interrupciones de tratamientos.
Consultoras privadas también detectaron un deterioro sostenido del consumo. De acuerdo con Scentia, las ventas en farmacias retrocedieron 6,9% interanual en noviembre, mientras que la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó una caída mensual del 9,1%.
El escenario golpeó especialmente a cadenas con márgenes reducidos y fuerte dependencia del volumen de ventas, un esquema que pierde sustentabilidad cuando cae el consumo y los costos permanecen elevados.
En ese contexto, el caso de Farmacias del Dr. Ahorro ya aparece dentro del sector como una de las crisis más profundas de los últimos años en el negocio farmacéutico argentino.





