12 de enero 2015 - 00:00

Francia: el rechazo al terrorismo movilizó a 4 millones de personas

Encabezada por varios líderes mundiales, una multitud desbordó ayer París en rechazo al terrorismo y en apoyo a los valores republicanos. Marine Le Pen, excluida, se manifestó con los suyos en el sur.
Encabezada por varios líderes mundiales, una multitud desbordó ayer París en rechazo al terrorismo y en apoyo a los valores republicanos. Marine Le Pen, excluida, se manifestó con los suyos en el sur.
 París - Francia vivió ayer la mayor movilizacion de su historia, con más de 4 millones de manifestantes en todo el país, incluyendo a unos 50 líderes extranjeros en París, en repudio de los atentados islamistas que dejaron 17 muertos la semana pasada.

En el interior del país hubo más de 2,5 millones de manifestantes, mientras que en París fueron entre 1,3 y 1,6 millones, pero la masiva afluencia tornó imposible un recuento preciso, agregó el Ministerio del Interior.

En la impactante marcha de la capital, algunos guardaron silencio, y otros cantaron La Marsellesa o gritaron "¡Charlie, libertad!", "¡No pasarán!" y "¡Viva Francia!".

Apenas separados por el presidente de Malí Ibrahim Boubacar Keita y la "pareja" franco-alemana de François Hollande y Angela Merkel tomados del brazo, la marcha reunió en la misma fila y a escasos metros de distancia al israelí Benjamín Netanyahu y el palestino Mahmud Abás, que no se hablan desde hace más de cuatro años.

Los jefes de Gobierno británico David Cameron, español Mariano Rajoy e italiano Matteo Renzi también participaron en la manifestación, realizada bajo un sol generoso para un día de invierno y alguna llovizna esporádica, sin efecto sobre la muchedumbre que abarrotó las plazas de la República y de la Nación en el este de París. En la muchedumbre, en la que abundaban banderas de Francia y muchos otros países (Israel, Palestina, Ucrania, Marruecos, España, Líbano...), podía verse a gente de todas las edades y a familias con sus hijos.

En un hecho inusual, los policías fueron aplaudidos por los manifestantes.

Se vieron muchas lágrimas, reflejo del luto tras los sangrientos ataques al semanario Charlie Hebdo y la toma de rehenes en un supermercado judío de París. Pero también hubo expresiones de comunión y de determinación de no ceder ante la intolerancia y el fundamentalismo.

"Soy francés y no tengo miedo", "Que corra la tinta, no la sangre", o simplemente "Libertad, Libertad" fueron algunos gritos que se elevaron de la marea humana.

"Soy marroquí, musulmana y nacida en Francia. Yo soy Francia ¡Viva la Libertad!", proclamó Myriam, una mujer de unos 40 años.

A lo largo de todo el día, los franceses salieron a las calles en diversas ciudades de Francia. En todas las manifestaciones, la participación superó ampliamente lo esperado.

Con expresión grave, los dirigentes extranjeros marcharon en París estrechando filas, rodeando a Hollande y tomados del brazo. Recorrieron apenas 200 metros, de un recorrido total de 3,5 km. La manifestación estuvo encabezada por familiares y allegados de las 17 víctimas que murieron en los ataques terroristas.

El presidente Hollande abrazó uno por uno a los dirigentes extranjeros, a los familiares de las víctimas y tomó en sus brazos a algunos miembros de la redacción del semanario satírico, que llevaban en la cabeza una cinta blanca con el lema "Charlie" escrito en negro. Fue uno de los momentos de mayor emoción de la jornada.

"París es hoy la capital del mundo. Todo el país se elevará hacia lo mejor que tiene", había declarado horas antes Hollande ante su gabinete.

Unas 10.000 personas se reunieron en la pequeña localidad francesa de Dammartin-en-Goele, donde los hermanos Said y Chérif Kouachi, autores del ataque contra Charlie Hebdo, murieron en un enfrentamiento con las fuerzas del orden el viernes.

Un riguroso dispositivo de seguridad fue organizado, con 5.500 policías y militares desplegados en la capital.

El partido de extrema derecha Frente Nacional, excluido de la "marcha republicana" de ayer por la clase política francesa, hizo una concentración aparte en Beaucaire (sur), una localidad de cerca de 16.000 habitantes, encabezada por Marine Le Pen.

Además, decenas de miles de personas se manifestaron en ciudades de Europa como Madrid, Bruselas o Berlín, y algunos centenares ante las embajadas de Francia en Buenos Aires y Caracas.

El secretario de Estado norteamericano John Kerry expresó su solidaridad con Francia en un mensaje desde la India y dijo que "ningún acto terrorista detendrá la libertad".

En la manifestación, Washington estuvo representado por su embajadora, Jane Hartley. El secretario de Justicia, Eric Holder, viajó a París para participar en una reunión internacional contra el terrorismo, pero no fue a la marcha.

Los hermanos Said y Cherif Kouachi, que el miércoles mataron en la sede de la revista satírica Charlie Hebdo a 12 personas, entre ellas cinco dibujantes y dos policías, murieron el viernes en un asalto de las fuerzas de élite de la gendarmería en Dammartin-en-Goele, al noreste de París.

Casi al mismo tiempo, Amedy Coulibaly, responsable del asesinato de una policía el jueves en París, murió en otro asalto de las fuerzas del orden en París, en una tienda de alimentación kosher donde había tomado rehenes y matado a cuatro personas de confesión judía, que según trascendió serán inhumados en Israel.

Tras la manifestación, Hollande visitó por la noche la Gran Sinagoga de París que por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial había permanecido cerrada la víspera por temor a los atentados.

En un discurso a los asistentes, Netanyahu, que fue recibido con una ovación, dijo apreciar la posición "muy firme" de Francia contra el "nuevo antisemitismo" y el "terrorismo".

Agencias AFP, DPA,


Reuters, EFE y ANSA

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