28 de enero 2016 - 00:00

Francia se blinda y Gobierno cruje

París - El proyecto de reforma de la Constitución francesa, propuesto tras los atentados del 13-N, incluirá la pérdida de la nacionalidad para ciertos crímenes graves, pero no tendrá "ninguna referencia a la doble nacionalidad" de forma explícita, tema de polémica en el país.

La reforma se acompañará de la ratificación de una convención internacional que prohíbe crear apátridas, según los planes del Gobierno. "No figurará en el texto ninguna referencia a la doble nacionalidad", afirmó ayer el primer ministro, Manuel Valls, al presentar el proyecto en la Cámara baja.

El primer ministro anunció al mismo tiempo que Francia va a ratificar la Convención de las Naciones Unidas de 1961, que prohíbe la creación de apátridas. "Se trata de no estigmatizar a los franceses que tienen doble nacionalidad", dijo. Pero la reforma, sin mencionarlo explícitamente, abre en realidad la puerta a perder una de ellas.

El tema es objeto desde hace varias semanas de ásperas polémicas en la mayoría socialista y el conjunto de la izquierda. De hecho, la ministra de Justicia, Christiane Taubira, baluarte de la izquierda, renunció ayer a su cargo por no estar de acuerdo con el proyecto.

Agencias AFP y EFE

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