18 de septiembre 2009 - 00:00

Fraudes: “Podría haber otro caso Madoff”

Samanta Rubio y Mona Clayton de Price: «Las empresas no están en condiciones de prevenir el fraude».
Samanta Rubio y Mona Clayton de Price: «Las empresas no están en condiciones de prevenir el fraude».
«Podría volver a ocurrir un caso como el de Madoff». Lo advierte Mona Clayton, especialista a nivel mundial de fraude corporativo de la consultora PriceWaterhouseCoopers. De paso por Buenos Aires, la ejecutiva estadounidense explicó cómo incidió el estallido de la crisis financiera mundial en el nivel de fraude. A su vez, su par local, Samanta Rubio, explicó el mercado local y habló de la vulnerabilidad de las compañías argentinas a sufrir maniobras fraudulentas. A continuación, lo más saliente de la entrevista con ambas ejecutivas.

Periodista: Según un estudio realizado por la Asociación de Examinadores Certificados en Fraude de los Estados Unidos (ACFE) a principios de 2008, las organizaciones perdían en aquel entonces un 7% de su ingreso anual por el fraude. Tras el estallido de la crisis financiera mundial, ¿esa cifra aumentó?

Mona Clayton:
Desde entonces no se conocieron otros estudios al respecto, pero sin dudas esa cifra creció. Al caer los resultados financieros de las empresas, se revisaron los balances y salieron a la luz fraudes del pasado. Pero al mismo tiempo, las empresas recortaron sus presupuestos en monitoreo y auditoría, lo que las deja más expuestas a sufrir fraudes. Además, se redujo el personal y las tareas que antes eran llevadas a cabo por varias personas hoy recaen en un solo trabajador, lo que también hace que haya menor control y más posibilidades de obrar fraudulentamente. En épocas de crisis, el fraude tiende a aumentar.

P.: ¿Eso significa que no se reforzaron los mecanismos de control tras salir a la luz el caso Madoff?

M.C.:
Sí, pero no lo suficiente. Hoy la mayoría de las empresas está ocupada en cuidar sus costos. En el caso de las multinacionales, muchas incrementaron los controles en sus sedes centrales, pero no en sus filiales en el exterior.

P.: ¿Podría producirse un nuevo caso Madoff?

M.C.:
Claro que podría volver pasar. De hecho, las compañías en Estados Unidos venían incrementando sus acciones de control desde 2001, tras conocerse el caso Enron, que hizo que el mercado se concientizara. Y, sin embargo, ocurrió lo de Madoff. Es muy probable que se repita un caso así, quizás de otra manera, con otros mecanismos, pero las compañías siempre son vulnerables al fraude.

P.: ¿Cuál es el nivel de fraude de la Argentina en comparación con los países más desarrollados?

Samanta Rubio:
La última encuesta que hicimos entre nuestros clientes revela que un 35% detectó haber sido víctima de fraude. El porcentaje es inferior al de países más desarrollados como Estados Unidos, donde el 52% de las compañías encuestadas detectó haber sido víctima de este delito. Pero eso no significa que en la Argentina haya menos fraude corporativo. Lo que sucede es que en las empresas argentinas aún no generaron programas para detectarlo y pasa inadvertido.

P.: ¿Cuánto se pierde anualmente por los fraudes?

S.R.:
En promedio, u$s 700.000 al año, pero sería mayor si se tiene en cuenta que hay muchos fraudes que no son detectados.

P.: ¿Cuáles son los casos más comunes de fraude corporativo?

M.C.:
La malversación de activos, tanto en la Argentina como a nivel mundial, o sea, la apropiación indebida de bienes y gastos no autorizados. De todas maneras, que sea el más común no implica que sea el que más dinero hace perder a las empresas. El fraude más grave es la falsificación de estados financieros que puede hacer quebrar a cualquier compañía.

P.: ¿Qué sectores son los más afectados por el fraude?

M.C.:
Todos los mercados son vulnerables al fraude. Con el estallido de la crisis se puso énfasis en la regulación de las entidades financieras, pero no significa que no estén tan expuestas a sufrir una maniobra fraudulenta como otras industrias.

P.: ¿Cómo está la Argentina en materia de legislación para combatir los fraudes corporativos?

S.R.:
En comparación con los países desarrollados, está muy atrasada en materia legal. No hay tantas regulaciones, y las compañías argentinas están lejos de las del primer mundo en cuanto a la eficiencia para detectar maniobras fraudulentas.

P.: ¿Qué deben hacer las empresas para no ser víctimas de fraude?

M.C.:
Llevar adelante un plan de acción para prevenirlo. Es muy importante que las cúpulas de las compañías evalúen qué medidas tomar en caso de detectar un fraude.

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