14 de diciembre 2015 - 00:00

Freno a la ultraderecha en las elecciones regionales de Francia

El Partido Republicano del expresidente Nicolas Sarkozy triunfó en siete de las regiones en las que ayer se disputó el balotaje.
El Partido Republicano del expresidente Nicolas Sarkozy triunfó en siete de las regiones en las que ayer se disputó el balotaje.
 París - La extrema derecha de Marine Le Pen fracasó en su objetivo de conquistar por primera vez un Gobierno regional en Francia, ya que no ganó ninguna región ayer en la segunda vuelta de los comicios regionales, pese a su resultado histórico en la primera vuelta. Los conservadores del expresidente Nicolas Sarkozy se impusieron en siete regiones frente a las seis que conserva el oficialismo socialista.

Los resultados son particularmente ajustados en la región de París, la más poblada y rica del país, y en Normandía, donde en ambos casos los institutos de sondeo dan una apurada victoria a los conservadores. Además, Los Republicanos de Sarkozy lograrían la victoria en Norte Pas-de-Calais Picardía, Provenza Alpes Costa Azul, Alsacia Champaña Árdenas Lorena, Auvernia Ródano Alpes y País del Loira.

Los socialistas del presidente François Hollande, que hasta ahora controlaban 12 de las 13 regiones, conservan Bretaña, Aquitania Limousin Poitou-Charentes, Languedoc Rosellón Pirineos Medios, Borgoña Franco Condado, Centro Valle del Loira y, aliados con los nacionalistas, Córcega.

El ultraderechista Frente Nacional (FN), de Le Pen, que había ganado en seis de las trece regiones en la primera vuelta, no consiguió ningún triunfo en la segunda, según las estimaciones

Los dos partidos tradicionales se beneficiaron con una mayor movilización del electorado (casi 9% más de participación que en la primera vuelta) que parece haber respondido al llamado de políticos y de numerosas asociaciones, que exhortaron a "bloquear el camino" al ultraderechista FN.

Al reconocer la derrota, Le Pen, aseguró que "ahora la división ya no es entre derecha e izquierda sino entre mundialistas y patriotas".

"Si la democracia se hubiera respetado, el partido patriota al que yo represento habría ganado el escrutinio. Se quiere aterrorizar a los electores. Hemos multiplicado por tres nuestro resultado desde 2010. En 2017 la situación se clarificará", agregó el número dos de los ultraderechistas, Florian Philippot. El primer ministro, Manuel Valls, saludó ese "muy digno impulso" del electorado, pero afirmó que este resultado no debe dar lugar a "ningún triunfalismo", porque "el peligro de la extrema derecha no se disipó, ni mucho menos". Sarkozy declaró que estos resultados "no deben hacernos olvidar bajo ningún pretexto las advertencias" de la primera vuelta e hizo un llamamiento a la unidad de la derecha y a mantener la línea de "rechazar todo compromiso con los partidos extremos".

Los resultados, no obstante, podrían tener consecuencias para las ambiciones presidenciales del exmandatario dado que su estrategia de adoptar los temas tradicionales de la extrema derecha, como la seguridad y la inmigración, no frenó el deslizamiento de una parte del electorado conservador hacia el FN. En la izquierda, el "frente republicano" (unión para enfrentar a la extrema derecha) por el que optaron los socialistas, fue considerado por algunos como una estrategia en favor de Hollande con vistas a la presidencial.

Agencias AFP y EFE

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