3 de febrero 2016 - 00:00

Fricción entre gremios complica una protesta contra los despidos

Julio Piumato.
Julio Piumato.
 Cruzado por todo tipo de internas, sectores del sindicalismo intentarán articular una acción común para protestar por la ola de despidos resuelta por el Gobierno en la administración pública nacional y también la que se produjo en las últimas semanas en el sector privado. Mientras la CTA de Hugo Yasky y un sector de la CGT de Antonio Caló buscarán avanzar hoy en una jornada nacional de protesta, el judicial Julio Piumato expuso la fractura entre las diversas expresiones sindicales al dar un aval explícito a las cesantías en el Estado al sostener que "la mayoría son ñoquis".

Los dichos de Piumato, un aliado histórico de Hugo Moyano, avivaron las diferencias entre las otras versiones de la CGT y con las dos CTA, que hasta ahora conspiraron para llegar a un acuerdo sobre la necesidad de oponerse a la sangría de empleados públicos. El propio Moyano había dado una señal el lunes en el mismo sentido cuando dijo que los despidos deberían generar la reacción de los gremios involucrados y no todavía de la CGT que lidera.

"Hay que distinguir bien entre un trabajador que se despide y un ñoqui", indicó Piumato en declaraciones a Radio 10, y arriesgó que "la mayoría" de los contratos anulados en las últimas semanas corresponden a "ñoquis". Incluso sostuvo que en casos como el Consejo de la Magistratura "hubo paracaidistas, gente puesta a dedo sin respetar los escalafones", y dijo que no le consta la existencia de despidos masivos en el sector privado. Para rematar, advirtió que este año en la ronda de paritarias los trabajadores deberían abstenerse de "sacar ventaja ante la situación delicada del país".

Lo cruzó Pablo Micheli, titular de la CTA Autónoma. "Me preocupa que (Piumato) diga eso porque no es cierto", sostuvo acerca de la consideración de que la mayoría de los despidos fue sobre "ñoquis". El dirigente interpretó que su par de la Unión de Empleados de la Justicia (UEJN) "está muy jugado a favor del Gobierno".

Por debajo de la espuma de las declaraciones ayer hubo pasos de algunos núcleos gremiales para avanzar hacia una eventual protesta contra el Gobierno. Por caso, la Mesa Nacional de la CTA de los Trabajadores, que encabeza el docente Hugo Yasky, resolvió el llamado a una "jornada nacional de lucha" con la consigna de frenar los despidos, y reclamar una ronda de paritarias sin piso ni techo.

La central obrera no le puso fecha a esa jornada y volverá a reunirse el 11 de febrero, para negociar en medio con otras expresiones sindicales un accionar común. Entre ellos se hablará con la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE, que está formalmente en la otra CTA) y también con gremios de la CGT de Caló. De hecho, una reunión que debía tener ayer Yasky con el Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA), un sello dentro de esa CGT que rodea al metalúrgico y que se referencia en el taxista Omar Viviani, pasó para hoy, con la misma agenda de debate.

El docente le dijo a este diario que se intentará "unificar una fecha para llevar adelante una protesta gremial con todos los sectores dispuestos a pelear, como la CGT de Córdoba, la CGT y la CTA de Santa Fe y gremios de Capital Federal y Mendoza", entre otros.

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