15 de noviembre 2010 - 00:00

Fue un tiro en la frente

Fue un tiro en la frente
Parece, según regaban las noticias internacionales las pantallas, que fueron los chinos los que apretaron un imaginario «gatillo». (Suponemos que los chinos habrán dicho, tenemos intención de tocar la tasa de interés -neutralizando ideas inflacionarias- y miren la locura que se desató en Occidente...) La propia Bolsa de Shanghái soportó la peor caída en 14 meses -con más del 5%-, y esto arrastró al Dow Jones, a buena parte de los europeos y también al Bovespa, con un 1,2%.

En realidad, fueron bajas de escaso calibre, en comparación con lo sucedido en nuestros índices.

Buenos Aires se mostró sacudida, casi como si estuviera siendo sucursal de Shanghái, y lo que se vio el viernes en el mercado local distó mucho de poder considerarse una «toma de utilidad»: antes, le cabe más la figura de una súbita «corrida» accionaria y que abordó a todas las líderes, con porcentuales del cuatro, cinco, hasta más del siete por ciento. El Merval completo concluyó con un 3,8% de baja, pero al escindir a Tenaris de la nómina, la caída se situó en el 4,5%. Las bajas -72- fueron casi 7x1 contra las 11 plazas que anotaron aumento. Y la sorpresa provino de haber derribado de un golpe un proceso semanal que se insinuaba como «flojo», pero se mantenía prolijo, ordenado, dentro de un marco.

Alimentado el desarrollo por excesiva liquidez de 96 millones de pesos, no se pudo aplicar el freno, ni el cierre

de fugas vendedoras que- con tal de salir- rompieron límites hacia abajo. Para finalizar en los 3.215 puntos Merval y casi queriendo perforar el piso inferior de la centena. Momento de tensión extrema, mucho para tamizar y concluir en el fin de semana, pero se registró la primera fecha -desde setiembre- donde volvió el temor a cotizar. Y la Bolsa... tembló.

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