21 de diciembre 2009 - 00:00

Fuerte polémica por la canonización de Pío XII

La figura de Eugenio Pacelli, el papa Pío XII, es enérgicamente defendida por el Vaticano, que le adjudica haber salvado a numerosos judíos durante la II Guerra Mundial. Sus críticos, sin embargo, condenan su silencio ante el nazismo.
La figura de Eugenio Pacelli, el papa Pío XII, es enérgicamente defendida por el Vaticano, que le adjudica haber salvado a numerosos judíos durante la II Guerra Mundial. Sus críticos, sin embargo, condenan su silencio ante el nazismo.
Ciudad del Vaticano - La decisión del papa Benedicto XVI de proclamar «venerable» a Pío XII, paso clave para la beatificación, revivió las tensiones entre el Sumo Pontífice, Israel y las comunidades judías de Europa.

Esta determinación sobre el papa Eugenio Pacelli (Pío XII) provocó protestas de las comunidades judías de Jerusalén, Roma y París. A finales de la década del 60, Pío XII fue acusado de haber mantenido una actitud pasiva frente a la Shoah (Holocausto), lo que retardó su proceso de beatificación iniciado en 1967. Sin embargo, desde que Joseph Ratzinger ocupó el trono de Pedro en 2005, asumió la defensa de este papa en numerosas ocasiones.

Tras conocerse la decisión, el vocero de la Cancillería israelí, Igal Palmor, pidió el acceso a los archivos del Vaticano sobre la Segunda Guerra Mundial para que «los historiadores estén en condiciones de determinar y evaluar el significado de su acción en el contexto de los tiempos».

Más tajante fue la posición del gran rabino de Francia, Gilles Barnheim, que ayer le solicitó al Papa que revea su decisión. «Dado el silencio de Pío XII durante y después del Holocausto, no puedo creer que los católicos vean en Pío XII un ejemplo de moralidad para la humanidad. Espero que la Iglesia renuncie a este proyecto de beatificación y que haga así honor a su mensaje y a sus valores», declaró en un comunicado.

La medida de Benedicto XVI «de proclamar venerable a Pío XII concierne primero a los católicos, que son libres de darle o no su consentimiento», pero «se inscribe en las antípodas del diálogo judeo-cristiano iniciado en 1945 y activamente apoyado por el Episcopado francés», prosiguió Bernheim. Para este rabino, desde hace más de 40 años, el proyecto de beatificar a Pío XII, que fue iniciado por Juan XXIII y Pablo VI, no deja de suscitar controversias y decepciones sobre lo que representa simbólicamente. Además, aclaró que la realización o no del mismo se convirtió en «el símbolo de lo que Benedicto XVI hará de su papado».

Haciéndose eco de estas palabras, el rabino jefe de Roma, Riccardo Di Segni; el presidente de la Unión de Comunidades judías italianas, Renzo Gattegna, y el presidente de la comunidad judía romana, Riccardo Pacifici, reiteraron en una nota conjunta su «evaluación crítica» del papa Pacelli por sus «silencios» ante la deportación de los judíos.

Los judíos italianos no olvidan cómo bajo su pontificado se produjo «la deportación de miles de italianos y en particular aquel tren con 1.021 deportados que el 16 de octubre de 1943 partió hacia Auschwitz desde la estación Tiburtina de Roma con el silencio de Pío XII», añade la nota.

No obstante, Joseph Ratzinger está convencido de que Pío XII salvó a numerosos judíos de Europa, permitiendo su acogida en instituciones religiosas y de que se callaba para no agravar su destino. En su argumento, el Papa hizo referencia a archivos del Vaticano, pese a que la Iglesia Católica ya informó que éstos no se harán públicos hasta dentro de seis o siete años. Esta no es la primera crispación entre el actual Papa y la comunidad judía. El vaticanista Bruno Bartoloni recordó que «Benedicto XVI es alemán, vivó el nazismo y cometió (durante su pontificado) gestos que irritaron a los judíos, como autorizar la misa en latín que induce a la conversión de los judíos».

Agencias ANSA, Reuters, AFP, DPA y EFE

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