- ámbito
- Edición Impresa
Fuerte presión a EE.UU. en la Cumbre del Clima
Activistas de Greenpeace colgaron un cartel de 300 metros cuadrados en el Coliseo romano en el que exigieron a los participantes de la cumbre climática de Copenhague que alcancen un «acuerdo histórico».
«Estamos buscando un fuerte compromiso con todos nuestros socios alrededor del mundo», dijo Lisa Jackson, administradora de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de EE.UU.
Jackson dirige el organismo que esta semana anunció la inclusión de los gases invernaderos en su lista de las sustancias que hacen mal a la salud.
«Estamos intentando evitar el rápido acercamiento del cambio climático», afirmó la funcionaria, quien sostuvo: «Trabajamos por la energía limpia».
La Conferencia de Copenhague, iniciada el lunes y que terminará el viernes 18, debería llegar a un acuerdo global vinculante sobre cómo enfrentar el calentamiento global, que sustituya al Tratado de Kioto, cuyas metas vencen en 2012.
Estados Unidos y China son dos países centrales en estas negociaciones, porque juntos emiten el 40% de los gases de efecto invernadero.
No obstante, Estados Unidos, que por ser un país industrializado forma parte de los responsables históricos del aumento de la temperatura del planeta, no ha fijado aún una meta de recorte.
La propuesta de Barack Obama al Congreso es una reducción del 17% para 2020 con respecto a los niveles de 2005, pero si la oferta tomara como nivel 1990, el que establece Kioto, sería sólo de entre el 3% y el 4%.
A partir del anuncio de EPA, esta entidad podrá tomar algunas medidas regulatorias, pero sólo el parlamento puede fijar las leyes con restricciones.
Mientras, la presión republicana en Estados Unidos para evitar un compromiso con el cambio climático continúa.
La ex candidata a vicepresidenta Sarah Palin dijo ayer que Obama debería boicotear la cumbre.
Palin escribió un editorial en The Washington Post: «El presidente debería cancelar Copenhague», debido al llamado climagate, una serie de e-mails entre científicos británicos y estadounidenses que supuestamente exageraron información sobre la responsabilidad humana en el calentamiento global.
En tanto, la presidencia sueca de la UE advirtió ayer que la reducción de gases propuesta por Estados Unidos es insuficiente y no otorga las condiciones a Europa para aumentar su objetivo de recorte del 20% al 30% para 2020 respecto de los niveles de 1990.
La presidencia de turno de la UE hizo esta afirmación en la vigilia de su cumbre, que se desarrollará entre hoy y mañana, en la que se tratará la disponibilidad a ofertas más ambiciosas del bloque frente a las de otros socios.
China, en tanto, primer emisor actual, exigió nuevamente a Estados Unidos que incremente su oferta de recorte.
«Espero que el presidente Obama pueda presentar una contribución concreta en Copenhague», afirmó el enviado chino, Xie Zhenhua.
Condicionamiento
El delegado aseveró que su país podría discutir una meta de recorte para 2050 si los países desarrollados agudizaran sus propuestas de reducción de gases y de ayuda financiera.
«Si las demandas de los países en desarrollo pudieran ser satisfechas, creo que nosotros podemos discutir un objetivo de emisiones», aseveró.
Por otro lado, la polémica siguió ayer sobre un documento del Gobierno danés, anfitrión de la conferencia, filtrado por el diario británico The Guardian, según el cual se llamaba a los negociadores a apoyar «el objetivo de reducir las emisiones mundiales en 2050 en al menos el 50% respecto de los niveles de 1990». Sin embargo, no concretaba objetivos y sólo hablaba de una ayuda inmediata de apenas 30.000 millones de dólares entre 2010 y 2012 para los países pobres. Brasil, por ejemplo, dice que ese fondo debe contar con 300.000 millones de dólares.
El primer ministro danés, Lars Loekke Rasmussen, cuyo país fue acusado desde el primer día de la conferencia de no ser neutral y de inclinar su balanza hacia las economías industrializadas, se justificó al afirmar que sólo se trata de un «documento de trabajo» o un «borrador».
Por otra parte, China, Brasil y la India elaboraron otra propuesta en la que se establecen metas de más altas de reducción de gases para los países desarrollados.
El documento, de nueve páginas, al que tuvo acceso el diario O Globo, también contempla la creación de un fondo mundial para financiar y un programa de transferencia de tecnología hacia los países pobres.
Agencias ANSA, AFP y Reuters


Dejá tu comentario