8 de enero 2016 - 00:00

Fuga: megaoperativo tras enfrentamientos armados

Gendarmes en el hospital Cullen, donde internaron al efectivo herido en el enfrentamiento con los presuntos prófugos, intensamente buscados. Un despliegue de proporciones dispuso el Gobierno ayer en la provincia de Santa Fe para buscar a los tres prófugos tras un enfrentamiento.
Gendarmes en el hospital Cullen, donde internaron al efectivo herido en el enfrentamiento con los presuntos prófugos, intensamente buscados. Un despliegue de proporciones dispuso el Gobierno ayer en la provincia de Santa Fe para buscar a los tres prófugos tras un enfrentamiento.
 Dos nuevos tiroteos protagonizaron ayer los tres prófugos condenados por el triple crimen de General Rodríguez con personal de fuerzas de seguridad en el sur de la provincia de Santa Fe, en donde se presume que una vez más se montó un operativo cerrojo para dar con los evadidos en el onceavo día de persecución. Las balaceras terminaron con dos gendarmes heridos en la localidad santafesina de San Carlos.

Anoche continuaba en esa zona un despliegue de al menos 600 efectivos de diversas fuerzas de seguridad para dar con el paradero de los hermanos Cristian y Martín Lanatta y de Víctor Schillaci, que en la madrugada del 27 de diciembre huyeron juntos de la cárcel de máxima seguridad de General Alvear, en la provincia de Buenos Aires. Desde entonces los evadidos protagonizaron por lo menos otro cruce de disparos con personal policial en un retén de la localidad bonaerense de Ranchos, en donde también hirieron a dos efectivos.

Ayer por la madrugada hubo 17 allanamientos en el sur del conurbano bonaerense que dieron como resultado la detención de cuatro sospechosos, entre ellos Franco Schillaci, un hermano de Víctor, todos ellos acusados de haber prestado colaboración con la fuga. La presunción de los investigadores es que los cuatro nuevos detenidos tuvieron el primer contacto con los fugados apenas salieron del penal y los llevaron a un refugio seguro.

El enfrentamiento a tiros se produjo en San Carlos, en el departamento de Las Colonias, al sur de Santa Fe, al término de una serie de allanamientos ordenados por la Justicia que no habían dado resultado. Mientras efectivos de Gendarmería terminaban de revisar un rancho con un pequeño galpón en el fondo, tres hombres aparecieron de repente y los atacaron a balazos. Uno de los gendarmes, el cabo Walter Aguirre, de 21 años, recibió disparos en el pecho y en una pierna y permanecía anoche internado en el hospital Suchón.

Luego del tiroteo los condenados abordaron la camioneta Citroën Berlingo blanca con la que habían llegado los efectivos de seguridad hasta el lugar y escaparon con ella por caminos paralelos a la ruta 6, que une San Carlos y Gessler. En el rancho quedó un utilitario Renault Kangoo gris, patente NCA960, a nombre de Elvira Susana Martínez, la exsuegra de Cristian Lanatta, y en su interior se secuestraron dos teléfonos celulares con sus respectivos chips. Martínez denunció que el jueves 31 de diciembre, su exyerno se presentó en su casa de Berazategui y le robó el vehículo bajo amenazas de muerte.

En el interior del galpón fueron hallados una pequeña garrafa, una olla, cubiertos, leche, un bidón de agua, una botella con jugo de naranja, un mate, una caja de cacao que únicamente se elabora en Santa Fe, una ensaladera, un colchón, frazadas, una pala, pistoleras y porta cargadores de pistolas, por lo que se cree que los prófugos estuvieron varios días escondidos allí. Luego, entre las 9.30 y las 10, se produjo un nuevo enfrentamiento en la localidad de San Agustín, departamento de San Jerónimo -cerca de Coronda-, cuando quienes los ocupantes de la Berlingo evadieron un control de Gendarmería en un camino vecinal cercano a la ruta 19, que une Santa Fe con Córdoba.

En ese lugar los fugados mantuvieron un segundo tiroteo desde su vehículo con gendarmes que circulaban a bordo de una camioneta Volkswagen Amarok. El comandante Mario Valdez recibió un balazo en el brazo izquierdo y fue internado en el hospital Cullen, de Santa Fe, en donde anoche permanecía estable.

Al igual que en el enfrentamiento que protagonizaron siete días antes en la zona de Ranchos, y en el que fueron heridos dos policías que se encontraban a cargo de un retén, los delincuentes volvieron a utilizar como parte de su armamento al menos un fusil de asalto FAL, un arma de guerra. Por el ataque tomaron intervención el juez federal de Santa Fe Reynaldo Rodríguez, en conjunto con el fiscal Walter Rodríguez.

Horas más tarde la Berlingo en la que volvieron a escapar los condenados apareció abandonada. Desde entonces continuaron durante toda la tarde los operativos terrestres y aéreos en las zonas de Las Colonias y Sauce Viejo.

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