"Dilma tiró por la borda sus metas fiscales", expresó el analista del portal UOL Josias de Souza, quien señaló que con la reducción de la tasa de interés impulsada durante buena parte de su gestión, el Gobierno buscó impulsar las inversiones, frenar la inflación y estimular el crecimiento económico, pero no logró ninguno de esos objetivos.
Souza recuerda que en abril de 2012, cuando el Banco Central bajó la tasa Selic al 9% anual, Rousseff dijo que "es inadmisible que Brasil, que tiene uno de los sistemas financieros más sólidos y lucrativos, continúe con una de las tasas más altas del mundo".
Por lo cual, continuó el analista, la retomada de la curva ascendente que el indicador comenzó a registrar a partir de abril de este año, y que en la noche del miércoles se confirmó con el aumento del 9,5 al 10%, "hizo trizas el discurso de Dilma".
El diario Folha de Sao Paulo también aludió a una marcha atrás del Gobierno con el nuevo aumento del costo del dinero, que desde que Rousseff asumió el Gobierno, en enero de 2011, alcanzó en octubre de 2012 su mínimo histórico, un 7,25% anual, que se mantuvo hasta abril de este año.
"El nuevo nivel de la tasa tiene el significado político de preanunciar el fin de uno de los principales triunfos del Gobierno de Dilma Rousseff", aseveró el influyente periódico. Economistas citados por el matutino prevén una nueva suba del índice, al 10,5%, en la próxima reunión del Comité de Política Monetaria (Procom), que se realizará en enero.
Asimismo, la decisión anunciada en la noche del miércoles provocó un aluvión de críticas por parte de diversos actores, comenzando por el presidente de la poderosa Federación de las Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP), Paulo Skaf, quien la tildó como "un error", debido a que Brasil "registrará en 2013 un crecimiento próximo al 2,5%", cuando otros países emergentes crecerán en promedio "un 4,5% este año".
"Esta política económica ya no funciona más. Si queremos resultados necesitamos hacer (algo) diferente. Brasil necesita de un nuevo foco en la política económica: mayor control de gastos, más inversión pública, más concesiones y menores tasas de interés", resumió Skaf. También la Federación de Industrias de Río de Janeiro (Firjan), la Confederación Nacional de la Industria (CNT), la Confederación Nacional de la Industria y el sindicato nacional de los trabajadores del ramo financiero (Contraf-CUT) criticaron la medida. La Firjan expresó a través de un comunicado que una tasa de interés de dos dígitos "dificultará aún más la reanudación del crecimiento interno".
Por su parte, la CNT manifestó que la suba de la tasa básica de interés inhibirá la expansión de las inversiones privadas, al tiempo que el presidente del sindicato de trabajadores, Carlos Cordero, aseveró que con su decisión, la autoridad monetaria "muestra que es sorda, pues no escuchó el clamor de las centrales sindicales que el martes movilizaron a 3.000 trabajadores frente al Banco Central y exigieron menos intereses y más empleo". "El Copom una vez más cedió ante las presiones del mercado financiero y de los especuladores", acusó.
| Agencia DPA |


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